En muchas oportunidades
se cuestiona la importancia e impacto que tienen los indicadores
económicos en la vida diaria de los ciudadanos. En un marco de pandemia,
las necesidades e incertidumbres aumentan rápidamente, generando
especulación y contracción de los mercados, explicaciones técnicas, que
golpean fuertemente el empleo, y en consecuencia los ingresos y el poder
adquisitivo de las familias.
Es
por ello que la gestión de un gobierno toma mayor relevancia en una
pandemia. La eficiencia y priorización de los proyectos es vital para
afrontar momentos adversos. Nuestro Gobierno fue bastante cuestionado
por una rápida negociación con los laboratorios que estaban generando
las vacunas para hacer frente a esta pandemia y luego una agresiva
adquisición de varias vacunas de diversos laboratorios. Hoy vemos con
mucho orgullo todo este proceso, especialmente en nuestra región, donde
ya superamos el 95% de vacunación en la población objetivo y con un
importante avance en la inoculación de refuerzo.
Según
la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la
Agricultura (IICA) la reducción de 7% en el PIB regional en 2020 ha sido
la mayor caída de la actividad económica en 120 años en América Latina y
el Caribe. La pobreza y la pobreza extrema alcanzaron niveles que no se
observaron en la región durante los últimos 12 y 20 años,
respectivamente.
Es
por ello que la gestión, proyección y eficiencia de una administración
es muy relevante. En Magallanes se han transferido $85.310 millones a
las familias por medio del Ingreso Familiar de Emergencia, en el mes de
julio fueron beneficiados 68.197 hogares, lo que corresponde a 137.261
personas. Así se puede afirmar que prácticamente 8 de cada 10 personas
de la región recibieron IFE. Desde el punto de vista del empleo también
hemos visto importantes señales de reactivación y recuperación. En el
último trimestre del 2021 la tasa de desempleo regional se situó en
5,4%, lo que refleja una fuerte baja con respecto a igual período del
año 2020, cuando tuvimos una tasa de un 8,4%.
Si
bien Chile se vio afectado económica y socialmente por la pandemia,
según el último informe “Panorama Social de América Latina 2020”,
publicado por la Cepal, Chile sería el segundo país con menor impacto en
pobreza de la región. Hoy es momento de recuperar más empleos y lograr
adaptarnos a esta nueva normalidad, es por ello que hemos diseñado una
nueva herramienta como el Ingreso Familiar de Emergencia Laboral, que
busca superar las situaciones que viven las familias para que vuelvan a
generar ingresos de manera autónoma y sostenible en el tiempo.
Estas
cifras e indicadores demuestran que las políticas aplicadas por nuestro
Gobierno han sido importantes y eficientes. Sin duda, es imposible no
tener impactos negativos en el marco de una pandemia, pero logramos
contener y evitar un mayor impacto en la pobreza. El esfuerzo fiscal en
la entrega de transferencias monetarias ha sido uno de los más grandes
de la región, y hoy, en la medida en que la situación sanitaria lo
permite, es fundamental seguir trabajando en la reactivación económica
de diversos rubros en Magallanes, lo que es sinónimo también de la
reactivación social que requieren los ciudadanos.