Más
de dos millones de personas en “paciente vigilia” esperan por un
especialista, cirugía o atención GES, principalmente, engrosan las
listas de espera de la salud pública. En 2021 hubo sobre 20.600
fallecimientos por no recibir atención, según la Subsecretaría de Redes
Asistenciales del Ministerio de Salud.
Hoy,
más de dos millones de personas que se atienden en salud pública se
encuentran en listas de espera, la mayoría aguardando consulta con un
especialista, seguido por quienes esperan una cirugía y atenciones GES.
Si
se considera alto el crecimiento del 27,5% de las listas de espera
entre el 2016 y 2021 para consultas de nuevas especialidades, de acuerdo
al tercer Informe de Políticas Públicas en Salud 2022 del Instituto de
Salud Pública de la Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB), el 428,6%
de incremento de las patologías garantizadas GES sería desorbitado.
Si
bien esta ha sido una problemática de hace más de 20 años, la situación
ha empeorado, en parte, por la pandemia, ya que se priorizaron los
usuarios con Covid-19 y las personas evitaron asistir a centros de salud
por prevención al contagio. Hay que tener en cuenta también la
transición demográfica: la población está envejeciendo y la esperanza de
vida aumenta.
El
proyecto de presupuesto fiscal de 2023 destinará $156 mil millones para
resolver las listas de espera. Sin embargo, para muchos especialistas
consideran que limitarse a solo inyectar capital puede ser considerado
como una medida “parche”, ya que es fundamental que se produzcan
reformas y cambios estructurales en los modelos de gestión de atención,
incrementando la productividad.
En
paralelo, en el sector privado hay iniciativas en torno a innovaciones
en los modelos de gestión de atención que usan aplicaciones tecnológicas
como es el caso de la telemedicina. Esta tiene potencial para
reducirlas de manera eficiente y, sobre todo, entregar una atención
oportuna y digna.
La
telemedicina presenta varias ventajas como su capacidad para realizar
consultas, diagnósticos y tratamientos remotos. En Chile ya es posible
atender a más de 200 mil pacientes mensuales, gracias a aplicaciones de
tecnología para la atención del paciente como, por ejemplo, inteligencia
artificial (IA) y Big Data que pueden procesar gran volumen de
información y entregar un diagnóstico rápido, favoreciendo la
prevención.
¿Para qué retrasar la atención, si ya contamos con aplicaciones tecnológicas?
Las
enfermedades cardiovasculares y el cáncer son las principales causas de
mortalidad en Chile. La Organización Panamericana de Salud (OPS) indica
que 30 mil personas (25%) mueren al año por problemas cardíacos. La
telemedicina ayuda a reducir las listas de esperas con informes de
electrocardiograma, holter de ritmo y precisión, teleradiología, entre
otros.
Respecto
al cáncer, el Informe Estadísticas Vitales de 2019 del Instituto
Nacional de Estadísticas (INE), de diciembre del 2021, dice que los
tumores malignos son la principal causa de muerte (26%) y la
teledetección temprana puede salvar muchas vidas.
Las
condiciones para innovar y reducir las listas de esperas existen.
Quizás falta la voluntad colaborativa pública-privada para terminar con
la “paciente vigilia”.