Reflexiones sobre la pesca recreativa en la Región de Magallanes

Cuando hablamos de pesca recreativa, los pescadores se emocionan.

El
pescador es un ser especial muy poco estudiado por la ciencia, que
espera ansiosamente cada año el amanecer del 16 de octubre (inicio de la
temporada de pesca recreativa en nuestra región) para dirigirse a
lugares donde necesariamente podrá encontrar paz, meditando libremente y
en armonía con la naturaleza, porque el verdadero pescador sabe que la
pesca no es solo atrapar un pez.

En
nuestro país la Ley N° 20.256 establece normas sobre pesca recreativa,
definiéndola como; “La actividad pesquera realizada por personas
naturales que tiene por objeto la captura de especies hidrobiológicas
con aparejos de pesca de uso personal, sin fines de lucro para el
pescador y con propósito de deporte, turismo o entretención”.

Dicha
ley busca regular la actividad estableciendo definiciones, condiciones
para el ejercicio, límites y sanciones para los que la quebranten. A su
vez, esta se complementa con variada regulación del Servicio Nacional de
Pesca y Acuicultura y de las Direcciones Zonales de Pesca.

A
mi entender, lo más importante de la mencionada ley es que regula
herramientas que incentivan la sustentabilidad de la pesca y del
recurso, por mencionar algunas: 1. Medidas generales y especiales de
conservación para la pesca recreativa, pudiendo establecerse limites
diarios especiales de pesca, método de pesca con devolución total,
regulación de las características de los aparejos de pesca, entre otras.
2. Declaración de áreas preferenciales para la pesca recreativa. 3.
Consejos de Pesca Recreativa Regionales. 4. Formas de educación y
difusión.

Es
positivo informar que el Consejo de Pesca Recreativo de Magallanes esta
en proceso de conformación como organismo asesor para el fomento y
desarrollo de las actividades de pesca recreativa; esta instancia es
fundamental, ya que en ella participan múltiples agentes que representan
los servicios públicos afines, al gobierno regional, organizaciones de
pesca, clubes de pesca y academia.

El
Consejo deberá utilizar las herramientas disponibles y promover nuevas
iniciativas para crear una mayor conciencia de la protección y
sustentabilidad de la pesca recreativa, de esta manera avanzar en la
temática, tal como lo han hecho otras regiones del sur de Chile.

En
la actualidad se tramita un proyecto de ley que modifica la Ley de
Pesca Recreativa, con el propósito de aumentar sanciones en caso de
infracciones, esto es sin duda positivo; sin embargo, incrementar el
quantum de los castigos no implica una solución a largo plazo. La
solución es la educación del pescador.

Otra
reflexión tiene que ver con la deuda que existe en asegurar accesos
legales y mejores a los cursos de agua en su calidad de bienes
nacionales de uso público. No olvidando la obligación que pesa en el
pescador de cuidar el entorno.

Fundamental
resulta avanzar en investigación científica de la fauna íctia de la
zona (truchas y salmones); asimismo, por otra parte, en las
características de los cursos de aguas regionales. La ciencia debe ser
aliada de futuras campañas de educación y difusión, como también para
elaborar mejores políticas publicas en torno a la pesca recreativa.

La
reflexión final es educación de sustentabilidad y conciencia ambiental.
Cuidemos lo que amamos. Respete vedas, cuotas de pesca, cuide el
recurso, simplifique su pesca para que la lucha se haga más difícil e
idealmente devuelva el pez al medio natural para asegurar el recurso
para las generaciones futuras. No sea depredador, demuestre que es usted
un buen pescador.

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