Desde
marzo del año pasado nuestro país ha vivido una serie de escenarios
producto de la pandemia, dejando duros efectos en términos sanitarios y
económicos.
El
sector social no está ajeno a estos efectos y las donaciones se han
reducido drásticamente; sin embrago, el trabajo continúa y se ha vuelto
más intenso ante la presencia del Covid-19.
Durante
el mes de julio, desde el Ministerio de Hacienda se ingresó al Congreso
una nueva iniciativa que establece una reforma al Régimen Impositivo de
Donaciones.
Uno
de los principales objetivos es lograr destrabar aquellas barreras que
impiden apoyar a organizaciones sociales que prestan servicios en
educación, superación de la pobreza, entre otras.
Para
esto se establecen nuevos receptores y donantes, además se amplían los
bienes que se pueden donar, tales como dinero, bienes corporales y
bienes incorporales que se encuentren sujetos a registro o inscripción
por disposición legal.
En
tanto al listado no taxativo de fines susceptibles de donación se
incorporan, entre otros fines, la salud, la protección del
medioambiente, los derechos humanos y la equidad de género.
Estas
modificaciones se hacen cargo de una serie de fines meritorios
desarrollados por la sociedad civil que hoy no están contenidos en
ninguna de las leyes especiales de donación que otorgan beneficios
tributarios.
Por
ejemplo, se incorpora a los centros de formación técnica como
instituciones de educación superior receptoras de donaciones con fines
educacionales sujetas a beneficios tributarios, equiparándose el
tratamiento respecto de las universidades e institutos profesionales.
En
relación al alcance de los beneficios, la iniciativa establece: podrán
ser deducidas en un 100% de la base imponible afecta a impuesto a la
renta – estarán exentas del impuesto a las donaciones- estarán liberadas
del trámite de aprobación judicial (insinuación) – los bienes donados
no se afectarán con IVA – los bienes que se importen para ser donados
estarán liberados de todo tributo, arancel aduanero, cargo o cobro que
les sea aplicable.
Por
otro lado, el proyecto incorpora normas para el buen uso de las
donaciones, dentro de las cuales se encuentra el Portal Digital Público
para facilitar, transparentar y hacer más expeditas las donaciones.
Mantendrá actualizada la información relevante respecto de los
donatarios, monto de donaciones recibidas, etc.
La
pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de la sociedad civil en
el apoyo y complemento de las actividades que realiza el Estado en
función del bienestar social; por tanto, la actualización de normativas
que fortalezcan e incentiven la participación en esta materia debe ser
prioritaria.