Como
Ministerio de Desarrollo Social y Familia conocemos muy de cerca la
frágil situación económica en la que viven cientos de personas mayores y
personas en situación de discapacidad y sus cuidadores, entre los que
destaca un gran número de mujeres mayores de 60 años, que cuidan a otras
personas mayores. El trabajo que realizan los equipos de nuestros servicios relacionados como Senama, Senadis y Fosis,
dan cuenta que las mujeres son las principales usuarias de los
programas sociales y que además, proporcionalmente, asumen tres veces
más que los hombres la responsabilidad del cuidado de los mayores o el
de sus hijos o hijas. Es
por eso, que desde nuestra cartera de Gobierno, empujaremos con fuerza
la propuesta de Reforma de Pensiones anunciada por el Presidente Gabriel
Boric Font, la cual sintoniza plenamente con las necesidades de las
personas que son beneficiarios o usuarios y usuarias de nuestros
programas sociales, y que les permitirá contar con un aumento de sus
pensiones actuales, reconociendo el esfuerzo de las personas cuidadoras,
de las mujeres que cuidaron a sus hijos y de todas aquellas personas
que, por diversos motivos tales como enfermedades o desempleo, generaron
lagunas durante su vida laboral. Para
lo anterior, será fundamental que el Congreso Nacional apruebe el
corazón de esta reforma, esto es, la creación de un gran Seguro Social
denominado Fondo Integrado de Pensiones, financiado con un incremento
del 6% de la cotización en base al aporte de los empleadores. Este
fondo permitirá entregar múltiples beneficios, entre ellos, una pensión
de sobrevivencia, un bono para compensar las brechas de género en el
monto de las pensiones, un complemento a madres biológicas o adoptivas,
el complemento por lagunas de cesantía y el complemento por cuidado de
terceros. Esta última medida viene a
reforzar otra de las propuestas clave del Programa de Gobierno, me
refiero al Sistema Nacional de Cuidados, que actualmente tiene su bajada
territorial a través del Programa Red Local de Apoyos y Cuidados, el
cual tiene dos grandes objetivos, por un lado, apoyar a las personas que
cumplen el rol de cuidador, a fin de alivianar la sobrecarga de trabajo
y, por otro lado, apoyar a las personas dependientes funcionales, para
disminuir la progresión de su dependencia. Como
país, tenemos una gran deuda con nuestros adultos mayores, muchos de
los cuales han esperado por años una reforma que se haga cargo de las
bajísimas pensiones que reciben. Este anhelo, lo escuchamos
reiteradamente en nuestros encuentros con los clubes de adultos mayores,
donde dejan ver su frustración frente un sistema que, en su gran
mayoría, sólo les entrega pensiones indignas. En
Chile, uno de cada cuatro jubilados recibe una pensión que está por
debajo de la línea de la pobreza. Esta es una realidad que como
Gobierno estamos decididos a cambiar. No dejemos pasar esta oportunidad para mejorar nuestro Sistema de Pensiones. ¿Cómo le explicaríamos a la ciudadanía que nuevamente la política no fue capaz de concretar una reforma de pensiones? Esta
es una reforma que nació del diálogo con múltiples actores sociales y
políticos y que además integró los avances realizados por la Presidenta
Michelle Bachelet, a través de la Reforma al Pilar Solidario y la
implementación de la Pensión Garantizada Universal (PGU) del Presidente
Sebastián Piñera. Por lo tanto, nadie puede decir que es una reforma
ideologizada, muy por el contrario, el Gobierno se ha preocupado de que
ésta sea una reforma técnica y políticamente legitimada por la gran
mayoría de los chilenos, además de económicamente responsable. Como
Gobierno nos hemos propuesto entregar al país un nuevo Sistema de
Pensiones de carácter Mixto, donde el Estado asuma algunas funciones que
permitirán aumentar la rentabilidad de los fondos y disminuir las
comisiones que pagan los cotizantes. Un sistema que valore el trabajo
personal, el derecho de propiedad sobre los ahorros y la libertad de
elegir, pero al mismo tiempo, que fortalezca la solidaridad hacia
aquellas personas que por diferentes motivos no pudieron cotizar lo
suficiente durante su vida.