Esta es la quinta columna en que hemos abordado el tema del futuro próximo, que a partir del mes de Abril, deberemos construir entre todos y todas, cuando elijamos a nuestro o nuestra Gobernador Regional, por primera vez, insistiendo especialmente en algo dicho al comienzo, de estas columnas, que es que la regionalización debe ser transversal a todo el quehacer público y privado en lo nacional y lo regional.
Permítanme comenzar, tal vez con lo más cercano a la estructura del quehacer político de los partidos, partiendo con una pregunta. ¿Alguien puede justificar que un candidato a consejero regional o concejal de Timaukel o Torres del Paine, o Alcalde de Porvenir o Tierra del Fuego debe inscribirse en Santiago?, por la cúpula de su institución. No hay ninguna estructura en la organización de nuestra sociedad y del estado más centralizada que los partidos políticos, hasta cuándo van a desconfiar de las regiones y comunas, de sus capacidades, de nuestras lealtades, las autoridades centrales y centralistas, aunque sean de provincia o regiones. Aquí no se necesitan ni leyes, basta con modificar los estatutos de los partidos, si eso no fuese posible dejar plasmada en la nueva Constitución la autonomía de los partidos políticos en las regiones y comunas, lo que seguramente contará con gran resistencia, ya que nadie desea ceder control y poder, pero es indispensable llegar a esa reforma. No habrá un país descentralizado, respetuoso de sus comunas y territorios, mientras se mantenga el centralismo salvaje que vivimos, lo vivido por distintos partidos, en distintas partes del país, es una brutal muestra de aquello. Espero que nuestros y nuestras constituyentes, lo logren y se puedan comprometer en construir una estructura de los partidos profundamente descentralizada, respetuosa de sus diferencias y realidades, donde lo que nos une sea siempre lograr el bien común y como instrumento para ello el poder político.
En el sector privado los ejemplos sobran y son indignantes, ante el corte de un servicio, por cualquier emergencia, nos atiende una central, tal vez en Santiago, cuando no es un Centro de Llamados en el extranjero, donde hay que empezar explicando que estamos en Chile, Punta Arenas, y que el corte del Luz, Agua o Gas en la Calle Colón, no es Colombia o Venezuela y que hace mucho frío, ya que nuestra primavera no es con 20°, si no que con 5 y ventilados con 100 km/hr de viento, esto sólo como ejemplo. ¿Quién no ha recibido una carta de su ISAPRE o AFP, diciendo por ejemplo que puede acudir hacer sus trámites a las oficinas centrales en…. cualquier parte, menos en la ciudad donde a Usted y a mí nos afilaron.
Aquí los organismos y entes reguladores debieran hacer más, no todo puede ser minimizar los costos de los servicios que se prestan, para así poder maximizar las utilidades, pero y ¿cuándo nos preocupamos del usuario?, por cierto que autoridades locales y regionales empoderadas podrán lograr avances en estas materias, pero se requiere algo más, ya no se pagan patentes municipales en cada sucursal porque sencillamente ya no existen, sólo una central telefónica en algún lado trata de responder. La modernidad y la Globalización no pueden significar una pérdida de calidad de los servicios a las personas, muy por el contrario, deben ser para servir mejor.
Estimados vecinos y vecinas de Magallanes, espero que la Noche Buena haya traído más amor, cariño y esperanza a nuestras vidas y que el año que se acerca raudo, sea un buen año, aunque tal vez nada podría ser peor a lo que hemos vivido en este 2020. Un abrazo y felicidades.