Una
reciente investigación del Observatorio del Contexto Económico de la
Universidad Diego Portales mostró, entre otros resultados, que las
personas que han perdido su empleo en Chile tardan en promedio 8,5 meses
en reinsertarse en el mercado laboral formal.
Sin
duda, el desafío de volver al mundo del trabajo representa un
“verdadero trabajo”. Es decir, la persona cesante debe asumir el reto de
emplearse nuevamente con una actitud que refleje dedicación y esfuerzo.
¿Qué significa esto en términos prácticos?
En
primer lugar, hay que establecer un plan de trabajo y un horario. Es
decir, tal como se hacía en la oficina, pero esta vez desde el hogar. Y
como en toda planificación, hay que pensar en tareas y metas que pueden
ser diarias, semanales y/o mensuales.
En
segundo lugar, se debe ser optimista y comprometido. Reinsertarse es
una tarea que puede durar varios meses y no se deben bajar los brazos.
Jamás dejar de luchar y no parar hasta que se haya logrado el objetivo
que es encontrar empleo.
Un
tercer punto a considerar consiste en mantener actualizada la
información del CV e incorporar en él lo que se conoce como perfil
profesional, que es una sección que permite resaltar los aspectos
fuertes y talentos que poseemos. Es fundamental que el CV contenga
información veraz sobre nuestra formación académica, cargos ocupados,
logros alcanzados, etc. Asimismo, es importante adecuar el CV según el
cargo al que queremos postular. De la misma manera, hay que tener
claridad sobre cuáles son los puestos y sectores donde nos gustaría desempeñarnos y si estamos dispuestos a trasladarnos de ciudad si fuera necesario.
Un
cuarto aspecto implica realizar una fuerte gestión a nivel de redes de
contactos, que no sólo se limite a informar a familiares, amigos y
compañeros de universidad sobre su nueva situación laboral. Hay que
definir un plan de acción que apunte a generar reuniones con potenciales
futuros empleadores. Hay que establecer un segmento (industria)
objetivo y focalizar la búsqueda en contactos de dicha industria.
También hay que recurrir a los contactos que uno tiene, pues pueden
conocer a personas en empresas que están dentro del segmento objetivo
que nos interesa y, de esta manera, nos pueden presentar a ellas. Lo
mínimo es tener al menos dos reuniones de este tipo por día.
Un
quinto factor es hacer uso de las redes sociales, en especial Linkedin,
para así contactar a firmas de selección de personal, hunting y
empresas en general que, constantemente, publican ofertas laborales.
Además de los contactos, es importante que la persona publique y genere
contenido relevante que ayude a potenciar su presencia en la red y la
marca personal que, como profesional, busca proyectar.
Un
sexto elemento se relaciona con preparar las entrevistas de trabajo a
las que asistamos. No hay que olvidar que dicha instancia es fundamental
para darse a conocer y sobresalir del resto de los postulantes a un
puesto. Por ende, hay que fijarse en todos los detalles, desde los
logísticos hasta aquellos relacionados con nuestra experiencia laboral,
incluidas aquellas preguntas difíciles que debamos responder.