Muchos
profesores y alumnos estuvieron por más de un año sin verse las caras.
En Punta Arenas hay muchos colegios que ya volvieron a la
presencialidad y otros que desgraciadamente no han podido. El aula es el
medio fundamental donde el docente despliega sus recursos personales y
didácticos para cumplir con su labor. Las clases online no reemplazaron
el trabajo en clases. Y como toda relación humana, posee características
que le imprimen un sello y dinámica particulares.
No obstante, la relación profesor-alumno en el aula presenta algunas
disposiciones que la hacen especialmente diferente de cualquier otra
interpersonal: esta relación con el alumno no se establece sobre la base de simpatía mutua, afinidad de caracteres o de intereses comunes. Más bien se funda en una cierta “obligación”: están ahí sin consulta previa,
lo cual genera expectativas mutuas. Es una relación que se establece
entre personas de diferente edad y grado de madurez. A la intensidad e
inestabilidad de las reacciones y motivaciones de los alumnos, el
profesor debe responder con paciencia, imparcialidad y madurez. La
relación entre profesores y alumnos es una relación
interpersonal, pero no de amistad, porque la relación amistosa se
establece conociéndose mutuamente. Lo importante es que ambos actores
del proceso educativo puedan convivir con respeto y comunicación fluida,
dos condiciones fundamentales para vivir en armonía, porque esta
relación se producirá de manera favorable en la medida en que entre
ellos fluya una comunicación efectiva recíproca, con diálogo y
participación de los estudiantes. Cuando el alumno logra expresar una
idea de modo que otros puedan comprenderla es cuando él mismo la
aprende. La comunicación permite esa interacción entre ambos, si esta se
logra de manera eficaz se genera una acción en común, estableciendo una relación de intereses tanto cognoscitivos, como sociales y emocionales, lo que facilita la comprensión del mensaje que quiere transmitir el profesor, y esto lleva a los alumnos a la convicción de que lo aprendido en clase tiene sentido y provecho para su vida.