Miles
de millones de pesos para construir rellenos sanitarios en Punta
Arenas, Natales y Porvenir, y miles de millones de pesos para su
administración por varias decenas de años más, cuando en el mundo estos
mecanismos de tratamiento de residuos están en franca retirada. Los
motivos de esta decadencia son variados: La disposición en rellenos
sanitarios de residuos orgánicos genera gases contaminantes para la
atmósfera, entre los que destacan el metano y dióxido de carbono. Si
estos gases no son liberados al ambiente, entonces se transforman en una
“bomba de tiempo”, por la acumulación de esos gases bajo la tierra. Por
otra parte los olores provocados por residuos pueden ser desagradables y
presentar riesgos de salud. Además, los rellenos sanitarios son una
forma de contaminación visual. Otro factor negativo de este tipo de
tratamiento de residuos sólidos es la inestabilidad de los taludes que
se construyen en estos sitios, pues ya se han presentado colapsos de
material en algunos rellenos y en algunos casos, al romperse o gastarse
la geomembrana, las lixiviaciones de escurrimientos tóxicos pueden
afectar el subsuelo y los mantos freáticos. Casos en México, Colombia,
Costa Rica, Argentina, Chile y otros países en vías de desarrollo, dan
cuenta de que estos métodos están en vías de extinción.
El
problema pude ser hoy poco perceptible por la comunidad en general,
pero según un informe del Banco Mundial titulado “Los desechos 2.0: Un
panorama mundial de la gestión de desechos sólidos hasta 2050”, si no se
adoptan medidas urgentes, para 2050 los desechos a nivel mundial
crecerán un 70 % con respecto a los niveles actuales.
La
pregunta entonces es: ¿qué podemos hacer?… Y la respuesta no es
descubrir la rueda o inventar algo que no existe. Solo debemos observar
como lo hacen algunos países desarrollados en el mundo, porque queramos o
no, terminaremos invirtiendo en esas soluciones, y creo que el dicho
“no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” aplica absolutamente en
esta situación.
Los
países que son top en tratamiento de sus residuos sólidos domiciliarios
son Alemania, Suiza, Bélgica, Japón, Holanda, Suecia, Dinamarca y
Noruega. En todos estos países el modelo de funcionamiento tiene 3
pilares fundamentales: El primero es el reciclaje junto al compostaje;
el segundo es la incineración con recuperación de energía y el tercero
es incineración sin recuperación de energía. Cabe señalar que en estos
países los vertederos y rellenos sanitarios no superan el 1% de la
disposición final. Algunos de los principios para este éxito son los
siguientes:
“El
principio de quien contamina paga”, “la jerarquía de desperdicio de
cinco niveles”, “el principio de responsabilidad pública y privada
compartida para la gestión de residuos”,
“El principio de pago a medida que tiras (pay-as-you-throw)”,
“Principio de las “3Rs”, “Jerarquía de los residuos” , “Economía
Circular”, “Recicla y valoriza y recibe beneficios tributarios”, entre
otros.
En
Japón existen 1.172 plantas de incineración con generación eléctrica,
con una capacidad de 182.683 Ton/Día, que generó en el año 2013 cerca de
1.770.000 kilovatios. En Suecia hay 580 centros de reciclaje y
alrededor de 34 plantas de incineración de residuos domésticos.
Nada que inventar….