Mis
padres y la vida me han enseñado que hablar de uno mismo puede ser una
muestra de vanidad, de falsa modestia o puede interpretarse de maneras
muy diversas y así lo reiteraron en el curso de mis estudios superiores
en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, en el
inolvidable Valparaíso, maestros del más alto nivel académico e
intelectual como lo fueron don Francisco Le Dantec, don Alex Varela o
don Renzo Pecchenino, “Lukas” o don Claudio Solar, el Profesor
Nostradamus en la televisión de aquellos años.
Pero, cuándo te pregunten a ti, ya periodista, debes responder, aprendí, con claridad, con certeza y, sobre todo, con la Verdad.
Y
muchos vecinos y vecinas me pidieron que resumiera, en parte, la tarea
que he cumplido, hasta aquí, como Concejal de Punta Arenas.
Me
enorgullezco de haber votado SIEMPRE, a favor de la entrega de fondos a
la Educación desde el municipio a la Cormupa, pero pidiendo sumarios
para los responsables de una mala gestión en el manejo de esos fondos
que son de todos.
Mi
voto también ha estado para apoyar la entrega de subvenciones
municipales a clubes de adultos mayores, centros de madres, talleres,
clubes deportivos, asociaciones, delegaciones deportivas que han
participado en certámenes nacionales de diversa índole.
Mi
voto estuvo, también, para el proyecto de un Polideportivo que tanta
falta le hace a nuestra ciudad y cuya supuestas dificultades pudieron
haber sido solucionadas conversando y adecuando el proyecto, con buena
voluntad y sin política menuda.
He
gestionado la solución de diversos problemas que han aquejado a
numerosas familias de Punta Arenas, sin aspavientos; he recogido y
planteado, con respeto y mesura, las quejas de vecinos, especialmente en
lo referido a ruidos molestos, caballos sueltos, perros bravos y
agresivos, apelando a la necesidad de cumplir las normas de la tenencia
responsable de animales.
He
promovido, con éxito, otorgar a diversas calles de nuestra ciudad los
nombres de vecinos destacados y que descansan en paz, como los del
bombero Gerardo King, el buzo y arqueólogo submarino Francisco Ayarza;
del suboficial mayor Noel Valenzuela, de la dirigente social Norma Soto,
del dirigente portuario Angel Legaza, y el del profesor Raúl Muñoz
Pérez, entre otros.
Estamos
trabajando con uniformados en retiro, para entregar a Punta Arenas, el
Memorial de los Veteranos del 78, un homenaje no sólo a quienes
empuñaron fusiles a lo largo de nuestra fronteras y estuvieron bajo el
frío en las trincheras, desde Ultima Esperanza hasta las islas del
Beagle, sino que también a cada madre, a cada esposa, a cada hermana y
hermano, pequeños por entonces, a cada hija que, ansiosos y angustiados,
permanecieron firmes, también, en la retaguardia, manteniendo vivo el
amor, el orgullo y la moral de nuestras fuerzas desplegadas en defensa
de nuestra soberanía.
He
apoyado las medidas adoptadas en pos de aumentar la seguridad de Punta
Arenas, la instalación de centenares de nuevos alumbrados públicos; de
cámaras de televigilancia, he compartido con los vecinos en diversos
lugares y hasta he cantado tango en, a lo menos una sede vecinal.
Y
podría seguir, pero el espacio es limitado: tengo tareas cumplidas y
otras pendientes, pero no me gusta hablar para escucharme o destruir,
porque quiero seguir construyendo una ciudad más hermosa y amable,
especialmente con nuestros adultos mayores y que siga siendo la capital
de la Patagonia y sea, de verdad, la puerta al continente antártico.