Las causas han sido variadas y
diversas. Por largo tiempo, administraciones descansaron en la presencia de la Armada de Chile y soslayaron de sus
naturales responsabilidades con el austral poblado, deslindando en ésta
prestigiosa institución naval, tareas y obligaciones propias del Estado. Afortunadamente, la marina fiel a sus
principios y al compromiso asumido con
la comunidad desde el momento de la instalación de la otrora Puerto Luisa,
nunca descuidó la atención y colaboración con la comuna, haciéndose parte
activa del desarrollo y superación de la población. Ejemplo de situaciones en
las cuales observamos tal actitud, son
múltiples y estoy seguro que los antiguos pobladores pueden dar testimonio de
lo que se expresa aquí.
Pero es bueno “descentralizar”
nuestra mirada y recrearla en lo que es el entorno de Puerto Williams y que
hasta hoy, ha quedado un poco a la ¨vera¨ de nuestra atención, dado que su
capital logró atraer por fin, el interés
y preocupación del ¨centro¨.
Entonces, es bueno empezar a
construir sueños y esperanzas que integren a sectores aledaños a la capital
, Puerto Williams. Me refiero a
lugares específicos como lo son,
Puerto Toro y Navarino.
La primera la conocemos
normalmente, cuando deseamos poner de manifiesto la capacidad que se tiene de
llegar al lugar habitado más austral del país. . . y desde ¨ese ¨ lugar entonces, tuvo la oportunidad de
llegar alguna autoridad a realizar algún acto simbólico de inauguración o la
conexión de sistemas de
comunicación por mencionar
algo. Lo apuntado,
deja de manifiesto lo
centralista, egoístas e indiferentes que somos con sectores de nuestra patria
que requieren nuestra permanente atención.
Un compromiso pendiente con
Puerto Toro es, concretar la senda de penetración. Los estudios y el delineamiento
de ella se hizo en su momento, hoy duerme en algún escritorio.
Navarino tuvo su tiempo de
esperanzas y proyectos. En algún momento se tejieron expectativas concretas por
habilitar el sector, incluso hay archivos en donde se observan tales ideas
que en algún momento se trataron y quisieron materializar. Entre ellas,
se bosquejaron sus calles
e instalaciones que pudieron erigirse.
Vinculado con lo anterior, se
observaba la posibilidad de habilitar un ingreso por tal sector y que facilitaría
la conexión con Pto. Williams. La ausencia de servicios estables allí, provoca
una serie de dificultades y riesgos;
adosados a la calidad de la ruta,
especialmente en temporada invernal. Pero los tiempos y condiciones han
variado, permitiendo hoy en día utilizar materiales y elementos que pueden ser aplicados de acuerdo a los
requerimientos y necesidades.
La posibilidad también debe
contar con todas las medidas pertinentes y que ofrezcan seguridad en diversos
ámbitos, entre ellos el geopolítico, extranjería, navegación, protección del
medio ambiente, turístico y todo aquel que se vincule con actividades
propias que ofrezca el sector.
El espacio
no nos permite profundizar mayormente por ahora en el tema, pero resulta
interesante no soslayarlo, debe mantenerse en el tapete y estudiar seriamente
el futuro de la zona y en
el que proyecten
seria y responsablemente el desarrollo
de los lugares mencionados y permitan de paso, contribuir al desarrollo
integral de la isla.
Lo que no puedo dejar de
mencionar, que tal desarrollo debe enmarcarse en la Declaración de la UNESCO de
2005, que declara al sector
¨Reserva Mundial de la Biosfera¨ y para
tal efecto, todo lo que se emprenda
debe caracterizarse por ser amigable con su entorno. Pero ello,
no implica que nos olvidemos de tales lugares paradisíacos y
que en algún
momento deben resurgir.