Retiro del 100%

En
esta semana se anunciaron, al menos, dos proyectos de retiro del cien
por ciento de los fondos previsionales. Las iniciativas provienen de
parlamentarios de sectores políticos opuestos y obedecen a distintas
motivaciones. Cuando se me consultó por esta idea, mi respuesta fue que,
si vamos a seguir con los retiros por goteo, entonces yo estaría a
favor de un retiro total de los fondos. Explico mi justificación, pero
antes un poco de historia.

Hace
más de un año, mucho antes del primer retiro, desde la oposición con la
senadora Adriana Muñoz y el senador Juan Pablo Letelier, le presentamos
al Gobierno una propuesta que mej
ora
de manera razonable las pensiones de los actuales y futuros
pensionados. Nuestra propuesta es el fruto de un trabajo serio junto a
un destacado grupo de expertos quienes, como yo, sostienen que el
sistema de las AFP tal cual lo conocemos es inviable, pero que tampoco
podemos dar un salto al vacío.

El
Gobierno desperdició un año de trabajo y, salvo anuncios rimbombantes
por la prensa que nunca se tradujeron en algo concreto, no tuvo la
voluntad de sentarse a discutir nuestra propuesta con todas las cartas
sobre la mesa. Ahora, ya con el fantasma del cuarto retiro encima y el
del cien asomándose, el Ejecutivo le pone urgencia a un proyecto que
sabe que no tiene los votos y que está muy lejos de ser lo que hoy día
la ciudadanía reclama justamente.

Lo
cierto es que ya se instaló la idea de un retiro del cien por ciento de
los fondos previsionales. El diputado de la UDI, Jorge Alessandri,
explicaba en una columna de El Mercurio que su motivación era evitar que
los ahorros de las y los trabajadores fueran “expoliados”, en
referencia a un proyecto de ley, que yo no comparto, pero que
efectivament
e se encuentra presentado para su tramitación.

Muchas
personas con quienes he conversado me han señalado que sienten temor de
que sus fondos previsionales sean estatizados. Consideran que es
injusto que los ahorros de toda una vida de trabajo les sean arrebatados
y, ante la duda de lo que pueda ocurrir, prefieren retirar toda su
plata. En eso hay que darle crédito a las AFP cuya campaña de “son sus
lucas” caló hondo en la gente.

Otros
han señalado que el retiro del 100% es la forma de terminar con las
AFP, las que, al resistirse a hacer cambios, están viendo cómo se les
puede caer toda la estantería completa. Lo cierto es que se han generado
mayorías suficientes en el Parlamento co
mo
para que, vía reforma constitucional, se puedan concretar, con los
quorum necesarios, cambios que impactan en el sistema previsional (los
temores no son tan infundados).

¿Cuál
es mi opinión? Sin duda hay una discusión de más largo aliento respecto
al sistema previsional que las y los chilenos queremos y que se dará en
el contexto de la Convención Constitucional, pero mientras tanto no
podemos dejar de hacernos cargo de lo apremiante de las bajas pensiones
para los actuales y futuros pensionados. Cada año sin reforma sabemos
que el problema solo se agrava. Parece del todo razonable avanzar hoy en
una pensión mínima garantizada, en fortalecer el rol de la
institucionalidad pública, establecer protecciones a todos los niños y
niñas con iniciativas como la Ley de la Marraqueta y generar condiciones
para recuperar la importancia de cotizar y ahorrar para la vejez.

Y
a la industria la invitaría a pensar en cuál sería la propuesta que le
harían a los afiliados para convencerlos de mantener sus fondos
previsionales en el sistema, en el escenario de tener la libertad de
elegir… quizás desde ese marco podamos ir despejando el camino para
alcanzar el tan anhelado y necesario acuerdo en materia previsional.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS