Volver a la escuela puede generar sentimientos encontrados en los niños y adolescentes. Por un lado, la alegría de reencontrarse con los amigos, y por otro, la incertidumbre de lo desconocido: nuevas exigencias y desafíos, nuevos compañeros y profesores, etc.
La dra. Paula Peralta, especialista en psiquiatría infanto-juvenil de Clínica MEDS, dice que es muy común que los niños y adolescentes tengan una conducta irregular al volver a clases. Resulta normal que presenten síntomas como ansiedad, irritabilidad, dificultad para separarse de los padres, dolor de cabeza o abdominal, cansancio, alteraciones en el sueño-vigilia, resistencia marcada a ir al colegio. Estos cambios conductuales pueden ser normales durante el periodo de adaptación, pero en caso de persistir es importante estar atentos y poder detectar a tiempo qué les puede generar preocupación.
La especialista sugiere que los padres mantengan una comunicación activa con sus hijos, los inviten a expresar sus emociones y resaltar el retorno al colegio como algo bueno y divertido. La participación en el proceso previo al ingreso a clases como hacer un momento entretenido con la compra de útiles escolares, decirles que van a compartir de nuevo con sus compañeros y que van a aprender cosas nuevas puede resultar algo motivante.
Otras de las recomendaciones que entregan los especialistas son compartir la propia experiencia del adulto cuando estuvo en el colegio y cómo la superó. Esto puede servir de modelaje, mostrarle que estos sentimientos no son únicos y que se pueden superar. Siempre mostrar el lado positivo.
Para muchos niños, las vacaciones son sinónimo de dormir libremente: suelen acostarse a altas horas de la noche, levantarse tarde e, incluso, dormir largas siestas. Con este cambio en los hábitos del sueño se observa un desajuste en el reloj biológico, que coordina los ritmos circadianos del ciclo sueño-vigilia, la temperatura y síntesis hormonal.
Como consecuencia, es posible que con el retorno a clases y la no restauración de los hábitos del sueño se pueda padecer el Síndrome de Fase Retrasada, señalan algunos especialistas lo cual indican que se instala cuando las personas comienzan a acostarse más tarde, lo que los lleva a levantarse aún más tarde, hasta que se invierte el ciclo del sueño.
Hoy a días de que comience el año escolar, debemos preparar a nuestros niños y comenzar el nuevo ciclo escolar con el objetivo de seguir recuperando los años en que se perdieron contenidos producto de la pandemia y para eso debemos entregarles todas las condiciones para que eso ocurra.