Retraso en la enseñanza de la lectura

Uno
de los hechos que más complejizan la enseñanza escolar estos tres
últimos años en medio de la pandemia afecta a los niños de 1º básico
—nivel en que se aprende a leer—. Entonces, a nivel pedagógico, el
principal desafío al que se han visto enfrentados los profesores de
vuelta a clases presenciales es la falta de acompañamiento en el proceso
del aprendizaje de la lectura, porque los más chicos requieren de un
adulto responsable que los guíe. Ya antes de la pandemia el tema era
preocupante, según un estudio realizado por la Agencia de Calidad en
2017 casi 60% de los niños llegaba a 2º básico sin habilidades adecuadas
de lectura. El Ministerio de Educación (Mineduc) lanzó en 2018 el plan
Leo Primero, para que los niños aprendan a leer en 1º básico. La
iniciativa siguió en marcha en 2020 y 2021 con más de 800 mil niños,
pero de forma remota. Y eso fue muy difícil de concretar. Una de las
adaptaciones impulsadas fue crear un WhatsApp, donde se enviaban videos,
documentos y archivos a los profesores. Se llegó a más de 3.800
maestros, con unos 150 mil recursos. Otra de las medidas fue disponer de
forma gratuita el software “Aprendiendo a leer con Bartolo”. Solo en
una semana se descargó 1.557 veces. Sin embargo, hubo muchos niños que
pasaron a 2º básico sin leer y a ellos se les recomendó iniciar el año
con el texto escolar de 1º básico hasta asegurar que todos aprendan a
leer en ese nivel. Eso ya pasó en 2020 y 2021. También se recomienda a
los padres buscar instancias de aprendizaje en las tareas del hogar. Al
leer cuentos, se les recomienda elegir los que sean afines a los
intereses del niño y hacer preguntas durante la lectura, para potenciar
la comprensión. Pero la pregunta también es cierta, ¿estamos preparados
los padres para entregar un acertado acompañamiento a nuestros hijos en
enseñanzas que los marcarán para toda la vida?

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