Entre
las múltiples actividades conmemorativas del mes patrio, hay un
aniversario que, a pesar de su importancia, podría haber pasado
inadvertido: el 97º aniversario del Rotary Club Punta Arenas, una
institución que ha demostrado, durante casi un siglo, un firme
compromiso con la comunidad local en áreas clave como la educación, la
salud y el servicio social. El 14 de septiembre de 1927, Rotary Punta
Arenas oficializó su ingreso a Rotary International, con 32 miembros
pioneros que abrazaron los principios fundacionales de la organización,
tal como fueron concebidos por Paul Harris, su fundador en 1905, en
Chicago.
Harris,
un joven abogado con una profunda preocupación por el bienestar de su
entorno, concibió Rotary como un espacio donde profesionales de diversas
áreas pudieran intercambiar ideas, forjar lazos de amistad y, sobre
todo, contribuir activamente al mejoramiento de la sociedad a través del
servicio público. Esta misión, inspirada en los valores de ética,
compañerismo y ayuda mutua, ha guiado a Rotary International durante más
de un siglo, y en Punta Arenas no ha sido diferente.
El
Rotary Club Punta Arenas, a lo largo de su historia, ha contado con una
serie de líderes locales que han dejado una huella imborrable. Desde su
primer presidente, el Dr. Óscar Munizaga Ossandón (1927-1928), hasta
figuras como Juan Bautista Contardi, César Ruiz Danyau, Aurelio Laurido,
Servando Jordán, Estanislao Karelovic, José Ballesteros, Juan Crema,
Eduardo Menéndez, Neracher, Marchant, Sanz y muchos otros que, con su
liderazgo, han guiado al club en su misión de servicio.
Uno
de los principios rectores de Rotary es la Prueba Cuádruple, una guía
ética que orienta las acciones y decisiones de sus miembros: este
compromiso con la ética y la integridad ha sido el pilar de las
numerosas iniciativas del club a lo largo de su historia.
El
impacto del Rotary Club Punta Arenas en la comunidad es notable,
especialmente en las áreas de educación y salud. Una de sus obras más
emblemáticas es la Semana de la Niñez, una celebración anual que
involucra a más de 40 establecimientos educativos de la región y más de
700 estudiantes participantes. Durante esta semana, se distingue a los
“mejores compañeros” de cada curso, desde el nivel de transición hasta
octavo básico. Lo notable de esta iniciativa es que son los mismos
estudiantes quienes eligen a los homenajeados, destacando los valores de
solidaridad, amistad y compañerismo que Rotary tanto fomenta.
En
el ámbito de la salud, el Rotary Club Punta Arenas tiene una historia
de apoyo a la comunidad que se remonta a la década de 1950. En 1958,
gracias a la visión y el esfuerzo del rotario Juan Martínez Hernández,
el club lideró la construcción del primer policlínico de salud primaria
en la población 18 de Septiembre, una obra que fue entregada al Servicio
de Salud de Magallanes para su administración. Este logro refleja el
compromiso de Rotary con mejorar la calidad de vida de los habitantes de
Punta Arenas y asegurar el acceso a servicios de salud esenciales.
Otro
aspecto relevante de su acción en salud es la entrega de sillas de
ruedas y camas clínicas a quienes lo necesitan. Esta ayuda constante
demuestra cómo Rotary responde a las necesidades urgentes de la
comunidad, sin perder de vista su compromiso ético y de servicio.
Recientemente,
Rotary Punta Arenas también marcó un hito importante en su historia al
recibir a su primera mujer socia, rompiendo con una tradición de décadas
en la que la membresía era exclusivamente masculina. Este cambio no
solo es un reflejo de los tiempos actuales, sino también de la voluntad
del club de adaptarse y abrir sus puertas a todas las personas que
compartan su vocación de servicio, sin distinción de género.
En
el ámbito internacional, Rotary Punta Arenas ha sido parte de uno de
los proyectos más ambiciosos de la organización a nivel global: la
campaña de erradicación de la poliomielitis. A través de la recaudación
de fondos, Rotary ha contribuido a vacunar a más de 3.000 millones de
niños en 122 países, un logro monumental en la historia de la salud
pública mundial.
Al
reflexionar sobre los 97 años de historia de Rotary Punta Arenas, es
imposible no sentirse inspirado por la dedicación inquebrantable de sus
miembros, quienes, día tras día, renuevan su compromiso de servicio en
pro del bienestar de la comunidad. Desde estas líneas, extendemos un
saludo especial a cada uno de ellos y ellas, con la esperanza de que, en
el camino hacia su centenario, el Rotary Club Punta Arenas continúe
siendo un pilar fundamental en la construcción de un futuro mejor para
todos.