¿Sabía que cerca de 3.000 trabajadores no son de la región?

Si
analizamos la historia del PIB regional podemos ver la importancia que
tuvo en los primeros años para la región la minería. Prácticamente tres
cuartos del producto de los años 60 se realizaban en este sector,
situación que sin lugar a dudas ha cambiado.

De
acuerdo con la evolución de la participación sectorial del producto, se
observa que a principios de los años ochenta, surgen nuevos sectores
tales como el de “otros servicios” y el de la “industria manufacturera”,
y probablemente es la rama “otros servicios” la que está capturando el
impacto del sector turismo donde se encuentran actividades del comercio,
de los restaurantes y hoteles, del transporte y comunicaciones, las que
presentan niveles significativos de participación para nuestra región.
Por otra parte, la participación del sector agrícola tiende a
desaparecer en Magallanes, mientras que la del sector pesca se hace
significativa hacia finales de 1990, perdiendo un poco de importancia
relativa en la actual década.

De
modo, que nuestra actividad productiva ha cambiado en Magallanes, ya
que ésta pasa desde una actividad altamente concentrada en el sector
minero en los años sesenta, a una economía más diversificada en los
últimos años, lo que la hace menos riesgosa o menos vulnerable a los
vaivenes internacionales del sector minero.

Sin
embargo, esta evolución que caracteriza a los procesos de desarrollo
podría no estar siendo aprovechada en toda su magnitud, debido a que una
proporción importante de los trabajadores, especialmente aquellos que
tienen altos niveles de remuneración, sólo vienen a trabajar a la región
y no viven en ella, lo que implica una pérdida de demanda dentro de la
economía y el respectivo desperdicio de todos los efectos positivos que
ello implica.

Este
hecho en ciencias sociales se conoce como conmutación interregional y
consiste en que los trabajadores separan la decisión de donde viven y de
donde trabajan. Según el último Censo, cerca del 4% de las personas que
trabajan en Magallanes no viven en la región, que con un sencillo
cálculo representan cerca de 3.000 trabajadores.

Los
conmutantes vienen principalmente del centro del país, por lo que este
proceso de alguna manera refuerza la concentración de la economía
chilena en torno a las regiones centrales y especialmente en torno a la
Región Metropolitana.

Una
evidencia importante de este efecto negativo se aprecia en la
diferencia entre el nivel de salario promedio que es pagado en la región
y el nivel que reciben los trabajadores que viven en Magallanes. Para
la década del 2000, esta diferencia era de un 16 por ciento. Es decir,
las personas que viven en Magallanes ganan un 16 por ciento menos que el
promedio de aquellos que vienen a trabajar en nuestra región.

Esto
implica que nuestra región está perdiendo la oportunidad de un mayor
desarrollo porque muchos de sus trabajadores no viven en ella y
adicionalmente, este efecto es ignorado por el gobierno central a la
hora de distribuir sus gastos en el territorio, no considerando el
efecto positivo que Magallanes tiene sobre otras regiones.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS