¿Cuál
debe ser la prioridad en estos tiempos de pandemia, la salud o la
economía?, la respuesta a esta pregunta me parece similar a la conocida
interrogante: “¿Qué es primero el huevo o la gallina?”. A todas luces lo
más importante es la salud de las personas, es resguardar sus vidas.
Por otra parte, las personas que no tienen buena salud o que están
contagiadas con el Coronavirus, necesitan el sustento diario para vivir.
Sin embargo, si no es posible que cumplan con su labor en forma online,
tienen que salir obligadamente a trabajar, aunque exista cuarentena.
Entonces, ¿Cómo hacer que se respeten las medidas por parte de la
población si buena parte de ella tiene que arriesgarse diariamente? La
respuesta parece obvia (aunque para algunos todavía no): se le deben
entregar a esas personas las ayudas económicas necesarias para que
puedan quedarse en su casa a resguardo de este virus maldito. No existe
otra manera, sino la pandemia seguirá extendiéndose, con las
consecuencias que ya estamos viviendo.
Basta
ya de la “letra chica” en los bonos y préstamos sociales, la clase
media no califica para esta ayuda, porque al parecer son “ricos” para
las autoridades. Claramente, la definición de clase “media” es porque
son el “jamón del sándwich”, ni ricos ni pobres, en un punto intermedio,
en la nebulosa, ni “chicha ni limonada”, sin ayuda de ningún tipo, pero
resulta que representan la gran mayoría de los chilenos. Hasta cuándo
nos engañan, la clase media no tiene acceso a nada, si la persona sale
adelante con mucho esfuerzo con un pequeño emprendimiento, ya queda
afuera de todo. Tiene que endeudarse, como la gran mayoría de los
habitantes de nuestro país, es la única manera de tener un mejor vivir.
Basta ya de abuso y restricciones, es decir,
de discriminación. No es posible que se tenga que aprobar un tercer
retiro de nuestros fondos de las AFP para con dicho monto “ayudar” a la
gente. De qué estamos hablando, son “nuestros” fondos, sí “NUESTROS”,
¿es decir tenemos que sacar plata de nuestro propio bolsillo para
pasarla al otro bolsillo?. Nos obligan a tener que renunciar a parte de
nuestra jubilación futura por la ineptitud de este gobierno, por el
“miedo” de los parlamentarios a hacer una reforma al sistema de
pensiones como la gente y por los “intereses particulares” de
presidentes anteriores que terminaron con destruir el sistema, creando
multifondos, traspasando las pérdidas a los afiliados y las ganancias a
las AFP, entre otras “mejoras”.
Hay
gente que se está muriendo y no solo de Coronavirus, sino que de
hambre. La salud es la prioridad, debe ser el primer objetivo siempre,
pero vemos personal de salud y profesores con licencias y quizás cuántos
profesionales y trabajadores más de distintas áreas, por el alto nivel
de estrés algunos y por no poder llegar a fin de mes, otros. En
definitiva, se está escapando todo de las manos, las medidas llegan
tarde y dicen que “sabían lo que pasaría y que está todo controlado”. Si
ni quiera pueden entregar una fecha estimada para la famosa “inmunidad
de rebaño”, ni que fuéramos ovejas, aunque pensándolo bien sí somos, nos
encierran y sueltan de nuestro corral cuando quieren y, lamentablemente,
nos llevan directo al matadero, por culpa de algunos irresponsables, y
no me refiero a los que hacen fiestas clandestinas, sino a quienes
dirigen el rumbo de nuestro país.