Seguimos con distorsiones

En
la página www.metsalud.com nos explican que “Distorsión cognitiva” es
una malinterpretación errónea y desadaptativa que podemos sufrir a la
hora de procesar la información.

Cuando
se procesa la información, y aplicamos un proceso de “filtración”, que
son nuestras porfiadas creencias, distorsionamos la interpretación,
transformándonos en jueces que catalogan de bueno o malo, sin
autocrítica ni término medio.

Las
instituciones y parte de la opinión pública dicen que el Servicio de
Impuestos Internos es lo máximo, y lo premian constantemente con
Excelencia. Los contadores comenzamos este año con informes erróneos en
la página web del SII, reclamando a sus clientes que su declaración de
IVA estaba mala y que no pago impuesto, y resulta que ese mes no tenia
movimiento. En otros casos más extremos aparecieron observaciones de
hace más de tres años, lo cual ya está prescrito. Pero en algunos casos
lo grave es que como el sistema se “manda solo”, bloquea el timbraje de
facturas al contribuyente, obligando a realizar un trámite burocrático
llamado “petición administrativa”, a menos que el milagroso sistema
libere el timbraje el lunes a las 00:00 horas.

La
caprichosa página del SII deja preocupado al contribuyente, como
ineficiente al contador, y al SII llenándose de peticiones
administrativas perdiendo su tiempo por culpa de un funcionamiento
mediocre que infringe la ley, ya que impide los actos de comercio
consagradas en el Código de Comercio.

Por
su parte, sigue la tormenta sobre el SII por el delito de cohecho, en
donde existen las tarifas de corrupción descritas por el abogado
Hermosilla en el caso “audios”, asociado a evasión de impuestos y lavado
de activos. Sumamos los $240.000 millones de fraude al fisco. Todo
indica que es el momento de una reingeniería institucional que debería
implicar un paso al costado de los altos directivos.

¿Por
qué una reingeniería? Porque existen expertos justificadamente
apasionados con el proyecto de Ley de Inteligencia Económica contra el
Delito. En La Tercera una experta comentó que, si bien es un proyecto
pensado en lo delictivo, es el momento propicio para la inyección de
recursos en los servicios fiscalizadores como Tesorería, SII, UAF, etc.
Lo único que cuestiono de la columna, es que la experta no conoce la
realidad del funcionamiento de las páginas web en estos servicios, su
filtro es su visión ciudadana con excesiva confianza en la infalibilidad
de sus páginas.

Muchos
colegas del sector privado compartimos con ella la visión de la IA, que
es una amenaza para nuestro trabajo operativo, pero no así para la
auditoria, asesoría laboral y tributaria. Pero quienes deben
implementar esta transición deben ser agentes críticos constructivos del
actual sistema, tanto del sector público como privado, para eliminar
ese “filtro” de quienes predican que lo han hecho bien, y realmente en
la práctica infringen leyes y derechos del contribuyente amparándose en
que “es un problema de la página”.

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