Este domingo vivimos un
nuevo proceso electoral, el que se desarrolló de manera pacífica y
transparente. Las instituciones han honrado una vez más la tradición
democrática de Chile, por lo que es importante valorar el compromiso de
los casi 7 millones de compatriotas que concurrieron a votar. En la
Región de Magallanes votaron más de 70.000 personas, lo que representa
una importante participación, un aumento relevante si lo comparamos con
otros procesos eleccionarios vividos en pandemia. Si bien desde hace
algunos años votar es voluntario, es una manera de reflejar el
compromiso con nuestra nación, el amor por Chile.
La
voluntad y disposición de los candidatos a participar de estos procesos
es muy relevante, enriquece la democracia, ya que proponer visiones
divergentes fomenta y nutre una sana diversidad, necesaria para llegar a
acuerdos comunes, pensando en el futuro. Las electas autoridades asumen
una importante responsabilidad frente a enormes desafíos desde el punto
de vista social, económico y por supuesto sanitario en el marco de una
pandemia, que hemos podido afrontar de manera destacable a nivel
mundial. Hemos enfrentado tiempos de grandes adversidades que han
significado dolores, sacrificios, pero también hemos demostrado lo mejor
de cada uno de nosotros. A partir del 11 de marzo del próximo año las
nuevas autoridades que elegimos deberán asumir sus funciones, sus
responsabilidades y cumplir sus compromisos con los chilenos.
El
domingo 19 de diciembre los ciudadanos y ciudadanas elegiremos al
futuro Presidente de Chile, por lo que el llamado es participar de la
segunda vuelta presidencial, ya que es relevante para fortalecer nuestra
democracia, es importante escuchar a todos de manera responsable y
respetuosa en las urnas.
Espero
que los candidatos y adherentes de los mismos que lograron llegar a
esta segunda vuelta busquen siempre los caminos de la paz y no de la
violencia. Los caminos de la unidad y no de la división. Los caminos del
diálogo y no la descalificación. Los caminos de la responsabilidad y no
del populismo. Los caminos de la verdad y no de los engaños, los
caminos de la moderación y no de la polarización.
No
podemos tirar por la borda todo lo que hemos avanzado como sociedad y
nación, más allá de las visiones políticas e ideologías, todos sabemos
que Chile necesita cambios, pero cambios con libertad, en paz y
justicia; cambios con responsabilidad y en orden; cambios con voluntad
de diálogo, colaboración y búsqueda de acuerdos, porque a pesar de todas
nuestras diferencias nunca debemos olvidar que nos une nuestro amor por
Chile, nuestro compromiso por construir todos juntos un buen país, un
buen país para todos, una buena patria, esa patria grande y buena donde
todos podamos buscar nuestros proyectos, cumplir nuestros sueños; donde
todos puedan nacer, crecer, educarse, trabajar, formar familia y
envejecer, y buscar junto a nuestros seres queridos la felicidad.
El
llamado e invitación están hechos, el domingo 19 de diciembre
nuevamente tenemos que demostrar nuestro compromiso con Chile, una
amplia participación será necesaria para generar garantías y legitimidad
para afrontar los importantes desafíos.