Últimamente veo muy poco las noticias nacionales, entre ellas, más de la mitad de la programación son hechos delictivos, situación que es solo una muestra de la realidad en las principales ciudades del país, no es nuevo, el delito siempre ha existido, pero tener más de 10 cuerpos mutilados encontrados en la vía pública, es nuevo para nuestros ojos, y lo que es peor, para nuestras autoridades, que están estáticas.
Como llegamos a esta situación de país tercermundista, tiene múltiples razones, desde la responsabilidad de la familia, que no les dio un buen reto a los “jóvenes soñadores”, y a las autoridades judiciales, que han tenido mano blanda, y se han politizado, entre otras variables.
Creo que ninguna autoridad política, debería tener Carabineros o Policías, para su custodia personal, eso debería estar en manos de privados, y que saliera del mismo bolsillo de las autoridades el pago de la factura, pero para esto, es necesario que se legisle la Seguridad Privada en Chile, para asegurar su modernización, y filtros respectivos, es impensable que pensemos que la Seguridad, no es solo responsabilidad de las Policías, debemos liberar funciones a nuestras policías, funciones burocráticas, y que no generan valor.
Como trabajara la Policía de Nueva York, para controlar y dar seguridad a tal nivel de flujo de personas en el centro comercial, y como realizarán estas tareas en Londres, la respuesta es una sola, la integración total de los municipios, gobiernos local (según sea el caso) y el gobierno central, además de un trabajo coordinado con el poder legislativo y judicial, que dan como resultado una estrategia que públicos y privados, tengan sus propias responsabilidades para prevenir, desincentivar, combatir, y obtener las pruebas para perseguir judicialmente a los delincuentes.
La semana pasada, en los últimos días del año 2023, se destacó la potente batería de leyes que el gobierno había comprometido para hacer frente a la Seguridad, si bien se valora, y es necesario, esta es solo la respuesta a una “Ola de Delincuencia”, un verdadero “Tsunami de Inseguridad Nacional”, que tiene su mayor expresión en grandes ciudades, pero que también repercute en el riesgo de que se adopten estas prácticas en nuestra Región de Magallanes.
Las cárceles, como centros de formación profesional del delito, en donde extranjeros y nacionales, perfeccionan sus delitos, ha transformado de forma y fondo la situación nacional. Prácticas de países centroamericanos, son perfeccionadas en nuestro país, y de forma lamentable afectan a las familias trabajadoras, que incluso son asaltadas a las 6 de la mañana, en el paradero de la micro.
Es insostenible, tener un policía en cada esquina, para poder tener más presencia policial, las estrategias comunales y la tecnología, son el camino para tener ciudades más seguras, el rol municipal es prioritario y nuestra región, debe asumir que el desarrollo, tiene la implicancia directa, que, a un mayor número de personas, es más probable el delito.
Si la delincuencia afecta a los que trabajan y estudian, no tendremos una mejor comuna para crecer, la delincuencia lo pudre todo, pudre la familia y el desarrollo.