Se
acerca un año desde aquel 11 de marzo, cuando el Presidente Gabriel
Boric hace ingreso a La Moneda y comienza la instalación del Gobierno.
No fue ni ha sido fácil. Se recibió un país que venía del conflicto
social más importante desde el retorno a la democracia, una pandemia
mundial, guerra de Rusia-Ucrania, inflación, dólar al alza, la bencina
que no paraba de subir sus precios; un complejo escenario que había que
enfrentar.
Años
que se desatendieron las urgencias más inmediatas de las familias y que
rápidamente se necesitaba dar un vuelco. Es así como, como al poco
andar, comienza a regir el “Copago cero”; donde todas las atenciones en
el sistema público de salud son gratuitas para todas y todos los que son
parte de FONASA, alcanzando a más de 60.000 beneficiarios de la clase
media en Magallanes. Sumado al esfuerzo extra desde salud con recursos
que nos han posibilitado disminuir en un 20% las esperas para atenciones
médicas, odontológicas e intervenciones quirúrgicas.
Desde
este miércoles se ha comenzado a pagar el Aporte Familiar Permanente
(conocido como “Bono Marzo”), acelerando los procesos para que los
recursos lleguen de la forma más rauda posible a las y los ciudadanos;
pero además, terminado el receso legislativo, seguirá el último trámite
en la cámara de diputados el proyecto de Ley para que las y los
beneficiarios, que en nuestra región son más de 8.600 familias, puedan
obtener un segundo pago extraordinario; así lograr que se duplique el
aporte que se estaba asignado.
Tal
como en la salud, tenemos la convicción de que la educación es y debe
ser un derecho que traspase la frontera de la subvención. Es por eso,
que desde este año, se amplía de forma universal el Programa de
Alimentación Escolar, para niños y niñas de pre-Kinder y Kinder de los
establecimientos públicos, para posteriormente, ir subiendo los cursos
educativos. De esta forma, lograremos que no se discrimine a nadie por
su situación socioeconómica en su nutrición en centros educativos
mencionados.
A
través del trabajo del Ministerio de Hacienda, hemos logrado reducir la
inflación, el peso se recupera frente al dólar; nueva ley del Mepco,
que en un mes ha logrado bajar más de $100 por litro de combustible;
aumento de más del 12% en inversión extranjera.
Claramente,
el panorama con el que enfrentamos este 2023, es mucho más auspicioso
del cómo llegamos marzo del 2022. Avanzamos y seguimos en brindarle la
dignidad tan esperada por los habitantes de este largo y angosto
territorio.
¿Falta? Claro, pero seguimos.