La
semana pasada presentamos el quinto estudio de la serie del Dicho al
Derecho. Trata sobre “Trayectorias de Exclusión Social de Personas con
Discapacidad Mental en Contextos de Pobreza y Vulnerabilidad”. Quizás
sea el tema al que más le viene el epígrafe: Del Dicho al Derecho.
La
discapacidad mental genera mucha declaración, mucha palabra escrita,
mucha reivindicación acorde a los tiempos, pero los derechos de quienes
la viven siguen postergados, invisibilizados, bypaseados y desconocidos
en la práctica. Conviven, por ejemplo, en nuestra legislación cuerpos
legales cuya redacción requiere con urgencia un cambio de paradigma, y
eso que reconocemos –así lo expresa el estudio– que ha habido avances
teóricos objetivos en la comprensión de la discapacidad mental en los
últimos años en Chile.
Por
eso, el mayor aporte, aquello donde deberíamos poner el acento en torno
al estudio presentado por la Dirección Social del Hogar de Cristo, son
las conclusiones finales
resumidas en tres puntos y las palabras de cierre que relevan seis
derechos fundamentales de las personas con discapacidad mental.
Primera
conclusión: Para lograr la inclusión hay que comprender la
heterogeneidad de esta población y las diversas situaciones de
desventaja que enfrentan. Las personas en situación de calle, por
ejemplo, que tienen en un alto porcentaje trastornos síquicos,
intelectuales, propios del consumo problemático de alcohol y otras
drogas, ilustran con claridad ese cúmulo de dificultades. A esto se suma
que la discapacidad mental es sumamente diversa: están los trastornos
cognitivo-intelectuales y los sicosociales o siquiátricos, que
significan realidades muy distintas.
Segunda
conclusión: La pobreza y la vulnerabilidad incrementan la exclusión
social de las personas con discapacidad mental. En este punto, que
parece y es obvio, el camino de mejora es la intervención lo más
temprana posible, para evitar la internación en instituciones
psiquiátricasa, que es una realidad durísima que debe ser limitada a su
mínima expresión.
Tercera
conclusión: La urgente necesidad de un cambio cultural pasa por
intervenciones y tratamientos de las personas con discapacidad mental a
lo largo de su vida, en todos los ámbitos: salud, educación, empleo.
Sin
ánimo de hacer spoiler al estudio, les enumero los 6 derechos
fundamentales que Hogar de Cristo plantea en busca del bienestar y la
inclusión plena de las personas con discapacidad mental:
1) Derecho a la igualdad y no discriminación, así como al igual reconocimiento como persona ante la ley.
2) Derecho a la salud e integridad de la persona.
3) Derecho a la educación.
4) Derecho a la habilitación y rehabilitación.
5) Derecho al empleo6) Derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad.
Ojalá
todos comprendan lo importante de incluir a quienes tienen discapacidad
mental, ámbito donde aún falta tanto para pasar del dicho al derecho.