Ser LGBTIQ+ en el 2021

Junio se transformó
en el Mes del Orgullo Gay para todos/as los/as pertenecientes a la
comunidad LGBTIQ+, mes coincidente con los movimientos sociales
desarrollados en Stonewall 1969, puntapié inicial para las tradicionales
marchas, celebración que no se basa en no ser heterosexual, sino en una
demanda por el derecho a existir y no ser perseguidos, insultados,
discriminados, cuestionados o asesinados; buscando reivindicar los
derechos y libertades que se les ha negado.

Ser
LGBTIQ+ significa tener una identidad y pertinencia a un grupo, el cual
ha sido y es, perseguido en muchos países, por ser considerado un
delito o algo fuera de la norma. La discriminación hacia disidencias,
aún invisibilizada por el estado, se origina por ignorancia, prejuicios,
ideas religiosas, patriarcado, machismo, produciendo que, en distintos
entornos, como el educativo, siga persistiendo, llegando a consecuencias
como el suicidio.

Así
también, ser mujer y pertenecer a la comunidad LGBTIQ+, en una sociedad
heteronormada e hipersexualizada nos expone mayormente a ser
violentadas, al no ser percibidas como objeto de consumo para los
hombres, y estar expuestas a amenazas, acoso y violaciones debido a la
orientación sexual; así como la limitación por el sistema en temáticas
como la fertilización asistida y la conformación de familias
homoparentales.

En los últimos 50 años, hemos
visto el avance en materia de matrimonio homosexual, gracias a un
cambio de mentalidad y aceptación, así en 1989, Dinamarca, emitió el
primer fallo a favor de la libertad de unión, impulso que el 2012 generó
la posibilidad de contraer matrimonio tanto civil como por la iglesia.
Desde ese entonces y hasta el 2019, un total de 27 países reconocían el
matrimonio igualitario, estando aún pendiente en Chile su formalización,
siendo un anhelo al que aún aspiran múltiples parejas; sin embargo, aun
cuando se visualizan estos avances, el número de casos y denuncias por
homofobia, transfobia y crímenes de odio sigue en aumento, tal como lo
demuestra el XIX Informe Anual de DDHH de la Diversidad Sexual y de
Género.

Es
por ello, que se hace inminente el desarrollo de una educación sexual
integral, impulsando, entre tras capacidades, ser tolerantes y
respetuosos, erradicando creencias y mitos culturales erróneos,
combatiendo de esa manera la violencia de género.

Este
2021, en este nuevo mes del Orgullo LGBTQ+, esperamos que se continúe
en un proceso de aceptación, no discriminación, protección e inclusión,
trabajando por la libertad de ser uno mismo/a, como parte de una
sociedad diversa, permitiendo una vida plena y sin temor a salir a la
calle de la mano de quien amamos.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS