Si la droga se instaló y llegó para quedarse… ¿qué hacemos?

A
fines de la década de los 80 y durante la década de los 90, quienes
reporteábamos informaciones del ámbito policial, crónica roja,
comúnmente llamada en esos tiempos, tomábamos conocimiento de las
declaraciones de los jueces y de las policías que daban cuanta del
ingreso de algunas drogas a la zona. En ese entonces se nos decía que
eran sucesos aislados y que “afortunadamente” Magallanes no era una zona
de destino de alguna sustancia, sino una ruta de tránsito.

Pero
sin duda aquellas declaraciones solo son parte del recuerdo, pues hoy
la realidad es totalmente distinta, nuestra región ya dejó de ser zona
de tránsito y se convirtió en una zona de destino a la cual ingresan
diferentes tipos de drogas, así ha quedado demostrado luego de los
comisos efectuados por las policías, tanto uniformada como civil,
quienes han dado, pese a sus reducidas capacidades tecnológicas,
certeros golpes al tráfico de drogas.

Ha
sido el propio fiscal regional Eugenio Campos quien en más de algunas
oportunidades ha señalado que la droga ya se instaló en Magallanes y que
es una realidad, pero, más preocupante aun, es que nuestra región se
encuentra dentro de las primeras seis del país con más denuncias por
delitos de drogas por cada 100 mil habitantes; en palabras simples, a
mayor demanda, mayor oferta, vale decir, el consumo de distintas drogas
en Magallanes es mucho más de lo que se podría pensar.

Si
solo nos centramos en los últimos dos años, las estadísticas indican
que hay un exponencial aumento de procedimientos de microtráfico, lo que
se ve reflejado en las audiencias de control ante la Fiscalía, en donde
existen semanas en que las que todos los días comparecen detenidos por
tráfico de droga, entre ellas cocaína, marihuana, clorhidrato de cocaína
y otras sustancias.

Por
más que quisiéramos no creer esta realidad, en la región, dicho por
fuentes policiales, existen bandas criminales transnacionales que están
internando principalmente cocaína a la zona. De igual modo, se ha
detectado la presencia de casas modificadas para el cultivo de marihuana
e incluso laboratorios para elaborar drogas sintéticas.

Dicho
todo esto, nos preguntamos, qué hacemos, cómo controlamos el ingreso de
la droga a la región. Nos preguntamos si las policías cuentan con las
herramientas y la tecnología adecuadas y necesarias para combatir este
flagelo en las diferentes rutas de acceso, vía marítima, terrestre y
aérea.

Creemos
que las capacidades profesionales de los funcionarios de la PDI y de
Carabineros están, pero si no se dotan con los elementos necesarios, la
lucha contra el tráfico la perderemos y Magallanes dejará de ser la
región que todos queremos… Hoy es tiempo, mañana puede ser tarde.

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