Un
duro momento está atravesando nuestro país las últimas semanas.
Producto del coronavirus nuestros centros hospitalarios están llevando
una importante carga bajo sus hombros. El reporte del Minsal de hace
algunos días fue muy claro y notificó a la ciudadanía que existe un 97%
de ocupación de camas críticas.
Lamentablemente
este porcentaje de ocupación de camas UCI y el millón de contagiados
desde que comenzó la pandemia son cifras que marcan el verdadero impacto
del coronavirus en nuestro país. Estas impactantes cifras deberían
causar estupor y tristeza a la mayoría de las personas, pero lo cierto
es que la realidad nacional y regional es muy diferente.
Todos
los días vemos cómo decenas de personas continúan realizando fiestas
clandestinas a pesar de las innumerables campañas de prevención y
autocuidado. No hay que recordar mucho para traer a la memoria el
operativo que desbarató una fiesta clandestina con más de 15 personas o
los nueve detenidos por
otra fiesta en Punta Arenas. La verdad es que como vecinos estas
noticias no nos enorgullecen para nada; es incomprensible que después
del récord de contagios, el colapso del sistema de salud y la evidente
fatiga de nuestros funcionarios de salud sigan existiendo personas que
no comprenden el verdadero sentido de la solidaridad y la conciencia social.
Llevamos más de un año en pandemia y hoy más que nunca debemos seguir cuidándonos. Afortunadamente los casos de fiestas
clandestinas son una excepción a la regla y es esperable que continúe
de la misma forma. Es importante que este grupo de personas tome
conciencia de la real importancia que tiene el control de aforos en los
recintos cerrados.
Punto aparte es el caso de los vecinos responsables, que claramente
son la mayoría en nuestra región y país. Ellos son un ejemplo para cada
uno de nosotros y demuestran la verdadera solidaridad que debe existir
entre todos los conciudadanos. Muchas personas han dejado de lado
momentos especiales con sus familias y amigos realizando cumpleaños,
aniversarios y matrimonios de manera virtual para evitar la posible transmisión masiva del coronavirus.
Es
importante recordar lo dramático que fue estar meses en cuarentena.
Varios emprendedores se vieron en la obligación de tener que realizar
recortes de personal o incluso tuvieron que cerrar sus negocios. Esto
significa que muchas familias natalinas perdieron su fuente laboral y
los ingresos para mantener a su núcleo familiar. Hoy nuestra comunidad y
nuestro país están sufriendo un fuerte golpe anímico producto del
encierro, lo que ha aumentado la preocupación en la salud mental, es por
esto y todo lo anterior que debemos ser responsables y tener conciencia
social para que juntos superemos esta nueva ola de contagios.