Sinvergüenzas

Las
protestas, y los cánticos en contra del Alcalde de Punta Arenas,
Claudio Radonich, parecieron una nueva versión de la obra de teatro
“Sinverg
üenzas”,
en que la idea de fondo era una critica social y política a la crisis
económica y las injusticias, en que los personajes expuestos a la
cesantía y envueltos en sus necesidades y urgencias económicas
resuelven hacer un streaptease, como forma de protesta.

Es
de esperar que los profesores y trabajadores asistentes de la educación
no deban llegar a este extremo, ante la negligencia del Sostenedor,
hasta el momento sólo hemos presenciado manifestaciones pacíficas y de
brazos caídos
, negociaciones y protocolos.

La
Cormupa, no es sólo la encargada de pagar los sueldos de los
profesores, sino que es quien contrata, administra, prioriza y resuelve
acerca de cuáles son sus necesidades, no quiebra en tanto no es una
empresa con fines comerciales y de lucro, pero indudablemente se ha
conducido con una impericia que la ha llevado a una crítica situación
financiera, lo que ha provocado el incumplimiento de los sueldos, de la
previsión social y créditos sociales. En este escenario, los
trabajadores se han visto obligados a buscar alternativas inusuales para
obtener el cumplimiento y las seguridades mínimas que les permitan
sobrevivir los meses futuros.

En
la obra Sinvergüenzas, el striptease es un acto desesperado, se
convierte en una metáfora de la vulnerabilidad y la degradación a la que
se ven sometidos los cesantes en medio de la crisis económica. Los
trabajadores de la Cormupa, no están cesantes, pero si han dejado al
descubierto la negligencia y el incumplimiento de una administración que
no ha sido capaz de ordenar y cumplir. Por el contrario, se denuncian
las pérdidas con ocasión del paro, pero se omite que el propio alcalde
les ha asegurado que nadie será despedido ni se le descontarán los días
no trabajados.

O
sea, al igual que en la obra, el mensaje central de esta protesta ha
sido la denuncia de la corrupción y la ineficiencia de las autoridades
locales, personificadas en el alcalde, a quien los profesores acusan de
“sinvergüenza”, pues encarna la falta de empatía y la indiferencia
respecto de la situación de los trabajadores.

“Sinvergüenzas”
buscó despertar la conciencia social y promover el debate en torno a
las desigualdades y las injusticias estructurales presentes en la
sociedad. Al poner el foco en la lucha de los cesantes y en su capacidad
de resistencia, la obra resalta la importancia de la solidaridad y la
organización colectiva como herramientas para enfrentar y transformar
una realidad adversa. Los trabajadores de la educación están en ese
proceso.

En
este caso, el cántico en contra del alcalde Claudio Radonich, no es una
imputación a que se haya echado dinero al bolsillo, pero si se le
representa una crisis provocada, contrataciones y desmesura, en que se
busca trasladar la responsabilidad al pasado o al Gobierno,
desconociendo que la crisis se debe a sus propias decisiones, tales como
autorizar históricamente protestas sin descuentos por los días no
trabajados, lo que evidencia su incapacidad para ejercer el debido
control jerárquico y encauzar el conflictos
por
los vías institucionales que existen, porque ciertamente el paro en
tales circunstancias no es una situación de caso fortuito o fuerza
mayor.

En definitiva, no se le ha imputado al alcalde apropiación de dineros, pero si aquella falta de probidad que
importa actuar sin comedimiento, con descaro, dado que la falta de
control jerárquico en la administración pública puede ser considerada
como una falta de probidad, pues a sabiendas se permite el descontrol y
el exceso del personal a su cargo, a quien debía cumplir, y no lo hizo,
ante lo cual, a sabiendas, compensa de un modo impropio y opta por dar
un cauce o salida no institucional a través de autorizar el paro sin
descuentos. O sea, un caso de descaro y demagogia que los trabajadores
calificaron espontáneamente.

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