En
pocos días, se abre el plazo para la apertura de postulaciones en el
sistema de admisión escolar, el cual los padres y apoderados completan
por orden de prioridad la lista de los establecimientos que prefieren
para sus hijos, pero es el “Estado” finalmente quien decidirá si esta
sugerencia de la familia se puede concretar.
Los
que tienen algo de ventaja, son los hermanos de alumnos que están en
ese momento en el establecimiento cursando sus estudios, también en esta
situación están los hijos de profesionales de la educación de ese
establecimiento, que realicen labores permanentes, además existe la
prioridad de selección en estudiantes prioritarios por curso, que
cumplen criterios de evaluación socioeconómica, y por último, aquellos
que desean retornar a al establecimiento, pero todo esto es una
priorización, nada está asegurado.
Dentro
de este proceso participan en el sistema, todos los establecimientos
que son parte de la educación pública, incluidos los colegios de
financiamiento compartido, debido a que en Puerto Natales, no existen
proyectos particulares educativos autorizados por Mineduc, toda la
población participa para ingresar a los establecimientos educacionales
de educación parvularia, educación básica y educación media, todos
participan sin distinción alguna.
Es
sistema por una parte ordena el tenso proceso de admisión para las
familias, pero no está exento de asimetrías, debido a que las
preferencias son discriminaciones positivas a los postulantes, resulta
difícil dar un criterio de ingreso a los alumnos, pero deben existir
criterios, un modelo matemático que se transparente para dar la
clasificación a los diferentes establecimientos, algo que en la
actualidad no tenemos o simplemente, no conocemos, al parecer es una
tómbola, incluso existe la posibilidad que su hijo, no quede en ningún
recinto educacional, y su caso llegue a la justicia. El no dar acceso a
la educación es un delito, y muy bien lo saben los apoderados que han
debido recurrir a la justicia para romper los cupos preestablecidos.
La
educación, es una de las principales herramientas para lograr un mejor
desarrollo, la inversión en el capital humano es simplemente eso, es
como la educación invierte en una persona, que luego al insertarse en la
población económicamente activa, entregara un producto a la sociedad.
Con
relación al párrafo anterior, se debe entender que el concepto de
“producto” en educación es bastante amplio, debido a que necesitamos
futuros ingenieros, abogados, escritores, militares, sacerdotes,
deportistas, gasfíter, doctores, conductores, y políticos, sobre todo
políticos que tengan una sólida base ética, filosófica y espiritual,
para llevar a nuestro país al próximo escalón.
Independiente
de la información, capacidades, habilidades, que tengan nuestro capital
humano más joven, es indispensable, que en 20 años más, se pueda dejar
en pleno centro de la ciudad una torre de diarios y una caja para las
monedas y que, al finalizar el día, la contabilidad nos diga, no falta
ningún diario y ningún peso, ese es el gran éxito de la educación que se
debe lograr, formar personas integras.