La
importancia de llevar a cabo una buena comunicación es múltiple, porque
al ser los seres humanos animales gregarios, resulta vital la cercanía
con los otros. Puesto que mediante la comunicación se establecen
vínculos, se transmite información, se expresan sentimientos y
emociones, se influye en los demás y permite realizar acciones
específicas, etc. Por otra parte, si los problemas de comunicación no se
resuelven adecuadamente, pueden desencadenar batallas interminables e
incluso pueden destruir relaciones muy significativas entre las
personas. Por lo tanto, para no dañarse a uno mismo y no perjudicar al
resto, resulta fundamental comunicarse de manera adecuada y más aun se
requiere perfeccionar la comunicación a diario. En psicología existe un
concepto que puede ayudar muchísimo a mejorar la capacidad de
comunicación, y es el llamado sistema representacional, el cual se
refiere a la manera que tienen las personas de percibir y comunicar el
mundo. También puede definirse como la forma en que se interpreta la
realidad o el “idioma” que se utiliza para expresar lo que acontece
dentro y fuera de sí mismo. Este concepto es esencial, porque para
comunicarse de forma efectiva hay que comprender cómo interpreta el
mundo la otra persona e igualmente hay que tratar de hablar su mismo
“idioma”. Existen diversas formas de comunicarse y cada una tiene sus
propios códigos. Por ello, cuando dos personas interactúan utilizando
sistemas representacionales diferentes, la comunicación falla. Detectar
el sistema representacional del otro y poder adaptarse a este será
realmente beneficioso. Se habla básicamente de la existencia de tres
tipos de sistemas representacionales: visual, auditivo y kinestésico
(incluye el sistema olfativo y gustativo). Todos los seres humanos
utilizan estos tres sistemas representacionales, aunque se suele
utilizar uno de ellos de forma dominante. El sistema visual: representa
su experiencia del mundo en términos de imágenes. Recogiendo información
relativa al brillo, la luz, la claridad, la nitidez, la perspectiva, el
contraste, el movimiento, etc. Una persona preferentemente visual “ve”
la información y la traduce en imágenes. El
sistema auditivo: simboliza el mundo de los sonidos hablados y
escuchados. Se usa cuando se escucha música, cuando se habla consigo
mismo o cuando se recrean internamente las voces de otras personas.
Presta atención al tono, timbre, volumen, etc. Una persona
preferentemente auditiva “escucha” la información y la traduce en
sonidos. El sistema kinestésico: está relacionado con el sentido del
tacto y la conciencia. Incluye también el sentido del gusto y del
olfato. Las emociones también son parte del sistema kinestésico El foco
de atención en este sistema representacional se centra en las
sensaciones físicas, texturas, cambios de temperatura, olores, sabores,
etc. Cuando una persona es preferentemente
kinestésica “siente” la información y la traduce en sensaciones. Como
se ha dicho, para mejorar la capacidad de comunicación resulta
fundamental conocer los sistemas representacionales en profundidad. Por
ello en los próximos comentarios se verá con detalle cada sistema
representacional e inclusive se darán a conocer las palabras que cada
uno de ellos emplea con mayor frecuencia al comunicarse.