En meses de invierno, con muy poca luminosidad y con mucha gente transitando con ropa negra,
nos damos cuenta de que hay muchos accidentes en nuestra Región de
Magallanes y Antártica Chilena que son provocados por arriesgadas
acciones en que incurrimos los propios peatones, especialmente al cruzar
la calle. La principal causa de accidentes de tránsito con resultados
graves, ocurridos hace un par de años -a nivel nacional-, fue ocasionada
por transeúntes que cruzaron la calzada por un lugar inapropiado. Según
un estudio del Automóvil del Club de Chile realizado a 600 personas, un
69% de los encuestados reconoció cruzar la calle con luz roja, mientras
el 62% lo hace de forma repentina y un 47% señala cruzar a mitad de
cuadra. Las cifras alarman y dan cuenta de que los peatones están
conscientes y asumen que realizan acciones riesgosas, pero de igual
forma un número importante de ellos no modifica esa conducta. En la
Región de Magallanes y Antártica Chilena el chofer no respeta mucho a
los peatones, esa es una realidad, que incluso asombra mucho a los
turistas. No hay una cultura al respecto. Ya es arriesgado incluso
cruzar en pasos cebra, que muchas veces no están bien demarcados y que
el invierno magallánico los deja imposibilitados de visualizar. Y ante
esto es fundamental que los peatones tomen conciencia y cambien la
actitud. Por ejemplo, en la Avenida Martínez de Aldunate, la más
peligrosa en este tipo de accidentes, con la instalación de los “lomos
de toro” se mejoró mucho y la conducta de los peatones también ha
colaborado. La actitud de choferes y transeúntes tiene que ser a la
defensiva. La mayoría de los encuestados en el estudio nombrado señala
que nunca se les enseñaron las leyes del tránsito, por lo que un primer
desafío es ampliar las campañas educativas a los peatones. Y en eso los
padres también podemos colaborar, partiendo por la enseñanza en los
hogares.