Como mis padres me
enseñaron educación y buenos modales, tengo que referirme a la primera
autoridad comunal como Señor, pero resultará cuestionable en el devenir
de esta columna, esto porque la palabra Señor tiene una connotación muy
especial. La real academia de la lengua española entrega varias
acepciones, una de ellas es “persona que muestra dignidad en su
comportamiento o aspecto”. Solo con este significado, y el desarrollo de
este texto podré pedirle permiso a mis padres para hablar solo del
individuo Radonich.
Una
persona que muestra dignidad en su comportamiento y es autoridad,
debería demostrar “la dignidad del cargo”, que implica entender que como
Alcalde es el jefe de cientos de trabajadores municipales, y como
Presidente del Directorio de la CORMUPA, es el líder de la empresa más
grande de la región, hasta este viernes que recién paso. Como autoridad
de esta institución, el Alcalde Radonich cometió una serie de faltas que
lo dejan lejos de la “dignidad del cargo”.
En
primer lugar, y frente al término de la relación laboral con miles de
profesores(as), asistentes de la educación y personal administrativo, lo
que correspondía para dignificar el cargo, era por lo menos entregar un
“gracias por su labor”, pero la decisión fue visceral… se despacha una
frase que podría haber guardado para su círculo más íntimo … “Se cierran
40 años de una Corporación con gastos truchos, con enredos y juicios”,
cometiendo una serie de errores de forma que son imperdonables para el
cargo, esto porque no se le puede achacar a los docentes, asistentes de
la educación y personal administrativo, los errores, malas
administraciones o como quiera llamarle usted a la historia de la
CORMUPA, porque fueron ellos y ellas los que formaron a miles de niños,
niñas y adolescentes que hoy nos sentimos orgullosos de ser hijos de la
educación pública, de haber sido instruidos por maestros, maestras y
asistentes de la educación que trabajaron por décadas en esa
Corporación. Otro error de forma es hablar de otras administraciones,
cuando resulta que el Alcalde Radonich fue Presidente de la CORMUPA por 8
de los 40 años que él señala, y peor aún, fue uno de los candidatos que
“prometió” resolver el problema de financiamiento de esa institución, y
resultó ser el peor de los empleadores, pagando “de a pucho” los
sueldos y cuando se debía cerrar en dignidad un proceso, miles de
personas fueron desvinculadas con sus sueldos incompletos y con deudas
previsionales. Frente a este último error, cabe señalar que, como la
ciudad no cuenta con un concejo municipal proactivo, esta “autodenuncia”
de ser parte de los 40 años de gastos truchos pasará sin pena ni
gloria, tal como su autodenuncia por mal uso de fondos SEP.
Como
hijo de la educación pública puedo decir: “infinitas gracias a mis
maestros y maestras, auxiliares y todo el personal de la escuela D-17 y
del liceo de Hombres, y en general a todo el personal de la CORMUPA, y a
mi Mamá y Papá… pido permiso para finalizar esta columna señalando:
individuo Radonich, esa no es la forma.