Sube el salario mínimo

Existen muchos mitos
alrededor del salario mínimo. Uno de ellos es que muchos trabajadores en
Chile reciben dicho salario, que en la actualidad asciende a 410 mil
pesos y que producto de la aprobación de la ley, subirá gradualmente. La
verdad es que, en nuestro país los trabajadores formales que reciben
dicho sueldo no alcanzan el 9% del total de la fuerza laboral, dicho de
otro modo, el 91% de los trabajadores en Chile recibe más que el salario
mínimo existente en nuestro país.

Como
antecedente adicional, nuestro país tiene uno de los salarios más altos
de Latinoamérica. Si los expresamos en dólares, el primer lugar lo
ocupa Costa Rica con U$625, en segundo lugar, viene Uruguay con U$520, y
en tercer lugar Chile con U$509. Mientras que los países con la peor
posición son Cuba y Venezuela, con U$17,1 y U$5,13 dólares,
respectivamente. De modo, que con estos datos eliminamos otro de los
tantos mitos, que muestran al trabajador chileno con las peores
remuneraciones del continente.

Si esto es así, ¿De dónde proviene la sensación de trabajadores mal remunerados?

La
sensación proviene de las mismas cifras, ya que los datos que recién he
mencionado -y que son datos oficiales- provienen en gran medida de la
formalidad de nuestro mercado laboral. No obstante, en nuestro país
existe un mercado informal que nos debe llamar la atención, ya que
representa -según cifras del INE- cerca de las 2 millones 600 mil
personas que no tienen un sistema de seguridad social (pensiones, salud,
seguro de cesantía, etc.).

Esta
informalidad nos debe preocupar como Estado, y aquello se debe a que
muchas de estas personas se asocian a empleos precarios que conllevan un
importante riesgo a caer en la pobreza, y por ende, en una
inestabilidad económica y financiera.

Otro
aspecto que nos lleva a la sensación de trabajadores mal remunerados en
nuestro país, ocurre luego del salario mínimo. Esto lo evidenciamos con
la mediana que muestra la distribución de los sueldos en el país. Esta
mediana es de aproximadamente 458 mil pesos. Esto quiere decir, que el
50% de los trabajadores en Chile recibe menos de esa cifra como
remuneración. Es con esto, que la sensación pasa a un hecho objetivo.

Este
hecho objetivo es que, para Chile, el salario mínimo es una medida
estatal que ayuda a marcar un mínimo en el mercado laboral, permitiendo
que toda la escala de remuneraciones se vea obligada a subir. Para ello,
se debe ayudar a las PYMES a que puedan asumir este desafío y solventar
los costos laborales que vendrán en su planilla de remuneraciones.

De
hecho, el Gobierno ha propuesto subsidios diferenciados para el periodo
mayo-agosto, quedando éstos en $45 mil pesos para las microempresas,
$29 mil para las pequeñas y $14 mil quinientos pesos para las medianas.
Estas cifras varían en los siguientes periodos.

En
fin, el salario mínimo es un instrumento que acompaña nuestras vidas;
pero siempre debemos ser objetivos en el impacto que éste tiene en la
economía. De hecho, y por qué no reflexionar sobre aquello. ¿Podríamos
tener un salario mínimo regional?

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