El subsidio es: “Prestación pública asistencial de carácter económico y de duración determinada”.
La
asistencia social, es buena y es parte de la naturaleza social y humana
de la sociedad, pues para los cristianos es parte de nuestra cultura
como una disciplina de la praxis de fe, ayudar y asistir a quien lo
necesita. De este principio nace la carrera de asistencia social, hoy
llamada trabajo social.
Cuando
observo como se habla hoy de subsidios, tema que siempre ha estado
presente en nuestra sociedad chilena, estos últimos días con el alza
del precio del consumo de Energía Eléctrica (la luz), parece que la
gran solución para los ciudadanos es; “tranquilos todos los que
pertenecen al 40% de vulnerabilidad social pueden postular al subsidio”,
en esta última década en Chile se establece poco a poco el sentido de
solución con asistencialismo, en vez de trabajo, asistencialismo en
vez de incrementar las fuentes laborares, cosa que no es tarea del
estado se entiende, pues lo que se necesita es despertar la inversión,
acrecentar las posibilidades de trabajo y ganar con nuestras manos el
dinero que ayude a tener una mejor calidad de vida.
El
asistencialismo, en la historia de varios países latinoamericanos,
nuestros vecinos algunos, ha sido la causa de aumentar la pobreza, este
sistema establecido de manera populista hace que muchos encuentren la
forma de no asumir su responsabilidad social y familiar, es solo mirar
como con políticas aplicadas en la última década, en países vecinos, se
crea un ambiente social dependiente de la asistencia estatal, aumentando
la pobreza e inestabilidad laboral.
Para
muchos críticos sociales el asistencialismo es un remedio paliativo, no
es la solución, personalmente lo creo, no podemos vivir dependiendo de
los subsidios como solución, en la realidad se necesita trabajo estable y
buena remuneración.
Si
esperamos que los gobiernos cumplan su compromiso que desde el estado
se debe luchar contra la corrupción y el crimen organizado, trabajar
para mejorar la calidad de la educación y de la salud pública, dejar de
lado la ideología política y populismo otorgando la libertad económica
para restablecer el sistema de las AFP, un sistema que está dentro de
los 10 mejores del mundo, corrigiendo lo que se ha desmejorado, como
son los multifondos que el cotizante común y corriente no entiende,
devolviendo esa responsabilidad a quien administra los ahorro, por eso
se llaman administradores de fondos de pensiones, ¿no les parece?
El ciudadano consciente y responsable no desea vivir de subsidios y del asistencialismo populista.