En
pocos días más estaremos celebrando un hito de la historia reciente. El
04 de septiembre del 2022 el país de manera contundente rechazó la
propuesta constitucional de la izquierda radical y del centro izquierda.
Muchos salimos a las calles para hacer campaña por el rechazo a lo que
con acierto, se le denominó “el mamarracho”. Un engendro tan dañino para
el país, que se hizo evidente que no debía ver la luz. Por lo mismo, se
hace necesario recordar esa fecha y esos acontecimientos. Estuvimos
como país, a poco de caer en manos de una ideología disolvente y
liberticida. Por eso no es menor todo esfuerzo que se haga en rememorar
que estuvimos cerca del suicidio como sociedad. Se dice que las cosas
por sabidas se callan y por calladas se olvidan. Entonces, a no olvidar
que quienes nos gobiernan quisieron a la fuerza, cambiar los destinos
del país.
Se
nos proponía sistemas de justicia y leyes diferenciadas para los
chilenos, dependiendo de su adscripción a una determinada etnia. Ya no
habría igualdad ante la ley ni ante los tribunales de justicia. Se abría
la posibilidad del aborto libre, sin límite además, de edad de
gestación para abortar. El derecho de propiedad sobre lo que nos ha
costado conseguir como persona o familia, se relativizaba y el Estado
nos podía expropiar a un precio que no fuera el de mercado. Sin embargo,
a las etnias de origen pre colombino sí se le aseguraba el derecho de
propiedad sobre tierras y las aguas. Se hacía una discriminación injusta
en ese sentido. El Estado no aseguraría una vivienda en dominio para
las familias, sino sólo el derecho de habitar una. Los emblemas
nacionales podrían ser cambiados mediante un decreto del Presidente de
la República y no mediante una ley, como lo es ahora. Y tantas otras
normas que cambiarían por completo el país y la palabra refundación, era
la piedra angular de sus acciones. Con todo, esa idea ronda todavía en
la izquierda chilena, que parece aún no caer en cuenta del rechazo
sufrido a sus ideas. Por eso debemos estar siempre alertas y defender
las ideas de una sociedad libre y democrática.
Por
su parte, el Presidente Boric en su afán de que se aprobara el
mamarracho, señaló en varias oportunidades que con la constitución
actualmente vigente, no podía gobernar ni llevar a cabo su programa de
gobierno. Ahora nos dice que bajo su gobierno el país ha avanzado, pero
¡oh, paradoja! lo hace bajo las normas de la actual Constitución. Así
estamos y seguiremos estando por un tiempo más. Toca rogar que el 2025
tengamos elección presidencial y no simplemente votación presidencial,
como ocurrió en Venezuela. En dicho país los ciudadanos sólo votaron,
pero no pudieron elegir libremente a su Presidente. Es sabido y la
historia lo corrobora, que el comunismo evita a como dé lugar, entregar
el poder ahí donde gobierna. Ya cambiaron las reglas para las elecciones
de octubre próximo, por lo que este peligro tiene vigencia y asidero
hoy en Chile.
Recordar
el tiempo previo al 04 de septiembre del 2022, es un ejercicio siempre
necesario. Un grupo de personas altamente politizadas y usando la fuerza
bruta para lograr sus objetivos, nos pusieron entre la espada y la
pared. Pudimos zafar, pero el peligro sigue latente y no debemos
confiarnos. La historia recordará que como nunca antes, personas venidas
casi desde el anonimato político, tuvieron el poder de cambiar el
destino del país. Su ambición, ideologización y sectarismo, les
enceguecieron. Lo tuvieron todo y no hicieron nada. Esto ocurrió porque
nuestra patria aún está bendecida por Dios.