La
psicoterapia se refiere al tratamiento de los trastornos de la salud
mental basados en la comunicación entre un psicólogo y un paciente o
cliente. El objetivo de este tipo de tratamiento es que se genere un
cambio ya sea en las percepciones, pensamientos, creencias,
sentimientos o conductas que pueden haber provocado malestar o
problemas en la salud mental de la persona. La intención principal es
lograr que el paciente consiga una vida más feliz, saludable y
productiva. Por ejemplo, una persona podría sentirse cada vez más
deprimida por la muerte de un ser querido. Pues bien, mediante la
psicoterapia se trata de que cambie su percepción y logre entender que
la defunción a esa persona le significo un descanso, puesto que
sufría muchísimo a consecuencia de una grave enfermedad. Es decir, el
hecho no cambia (la muerte), lo que cambia es la interpretación de la
situación.
Hay
psicoterapias que se centran en el individuo y en sus conflictos
interiores. La mayoría de los tipos de terapia asocian causa-efecto. Es
decir, plantean que lo que sucedió en el pasado generó un resultado en
el presente. Por ejemplo: si alguien es muy tímido, la principal
hipótesis seria que cuando niño podría haber sufrido bullyng. Es
decir, buscan comprender: ¿Por qué la persona es quien es y qué le
motiva a hacer lo que hace?
Otras
líneas terapéuticas perciben al ser humano como un componente de
diferentes sistemas como: la familia, un colegio o una empresa. Por
ello la terapia sistémica no se centra en cómo comienzan los problemas,
sino en cómo la dinámica de las relaciones influye en el problema y
buscan resolverlos. El objetivo del terapeuta
es alterar la dinámica de las relaciones en lugar de centrarse solo en
el comportamiento o la dinámica interna de los individuos. Por ejemplo,
si un niño es muy tímido se prestará atención a la etapa de desarrollo
familiar, la calidad de la comunicación entre sus miembros y la claridad
y flexibilidad de los roles del entorno.
Dentro
de este último enfoque existe un concepto que puede ser de mucha
utilidad y es el relacionado con los cambios, y son los llamados
cambios uno y el dos. El cambio uno tiene lugar dentro de un
determinado sistema, que en sí permanece inmodificado. No obstante, el
cambio de tipo dos varía el sistema mismo.
Un
ejemplo del cambio uno es el siguiente: una persona que tiene una
pesadilla puede hacer muchas cosas dentro de su sueño: correr,
esconderse, luchar, gritar, pedir ayuda, etc. Pero ninguno de estos
cambios podrá finalizar la pesadilla.
El
único modo de salir de un sueño supone un cambio del soñar al
despertar. El despertar no constituye parte del sueño, sino que es un
cambio a un estado completamente distinto. Este es el cambio dos
Por lo tanto, si queremos mejorar nuestra vida y ser felices no hay que
seguir haciendo lo mismo, porque tendremos resultados idénticos. Lo
que hay que propiciar es el llamado cambio tipo dos .