Test anticorrupción

Preocupante
es ver el desfile de muchas personas con responsabilidades públicas
pasando por los tribunales o siendo muy cuestionadas por sus prácticas.
Pareciera ser que el pudor y la vergüenza no existiesen en quienes
debiesen brillar por su integridad moral y las buenas prácticas.

Con
todo, no vaya a ser cosa que, como dice el Evangelio, por estar mirando
la paja en el ojo ajeno, no nos demos cuenta de la viga que llevamos en
el propio. Es por eso que recomiendo realizar este test sacado del
libro de H.B. Loosdrept, Prevenir los riesgos éticos en la empresa,
Paris, 2008, que vale también para toda actividad humana.

Preocúpese si usted ha dicho:

1. Esto lo hago ahora y nunca más.

2. Esto que voy a hacer no se lo cuentes a nadie.

3. Lo que importa son los resultados y no tanto cómo se llega a ellos.

4. Pero si todo el mundo lo hace; además siempre lo hemos hecho así.

5. No estamos obligados a decir cómo logramos esto.

6. Hagamos la vista gorda.

7. Pero si no es tan grave.

8. Mira, si tuviéramos que respetar todas las reglas no haríamos nunca nada.

Esté tranquilo si usted se pregunta:

1.
Lo que estoy haciendo, ¿es legal, es ético, es conforme a las normas de
conducta que yo quisiera para la sociedad en que vivo?

2. ¿Es honesto lo que estoy haciendo?

3. ¿Me siento conforme con lo que estoy haciendo? ¿Le haría lo mismo a la persona que quiero?

4. Si me lo hicieran a mí, ¿qué pensaría?

5. ¿Quisiera que mi familia se enterara de lo que estoy haciendo?

6. ¿Si todas las personas actuaran como yo estoy actuando, qué mundo construiríamos?

La
corrupción en los países acarrea violencia, pobreza y desesperanza. Es
tarea de todos darle un decidido freno. Lo que está en juego es la
democracia, el estado de derecho y la necesaria confianza mutua que
requerimos para convivir en paz.

El
momento de decirle no a la corrupción es ahora, con claridad y sin
ambigüedades. Y si alguno de nosotros se da cuenta de que está inmerso
en una cultura donde brilla el oscurantismo, el tráfico de influencia,
las malas prácticas, el amiguismo, el nepotismo, el cohecho, el uso
indebido de recursos del Estado o ajenos, renuncie y si es un delito
autodenúnciese, porque más temprano que tarde lo van a pillar, porque
eso es lo que la inmensa mayoría de los chilenos queremos.

El espectáculo de ver en los tribunales a personas de las cuales dependía el bienestar de muchos hiere el alma y huele muy mal.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS