Todas y todos debemos cuidar la Convención

Probablemente,
a la gran mayoría de las chilenas y chilenos, el domingo pasado nos
abordaron dos sentimientos: Preocupación (primero) y esperanza
(después).

La
preocupación nos abordó cuando quedó en la incertidumbre la
constitución de la Convención, ese 4 de julio en la mañana fue
evidentemente caótico, y enhorabuena la templanza y sentido de prudencia
que mostró Carmen Gloria Valladares, ayudaron a “poner la pelota en el
piso” y a sacar adelante tan compleja situación.

Posteriormente
vino la esperanza, la elección de Elisa Loncon, la imagen de una mujer
Mapuche presidiendo la Convención recorrió el mundo, y su mensaje de
entrada, dirigiéndose a sus colegas como “hermanas y hermanos”, nos
inundó de emoción.

El
gobierno, por su parte, mediante su Secretaría Técnica demostró niveles
de desidia y displicencia increíbles. Las “no” sesiones de inicio de
semanas fueron acciones bochornosas por la falta de condiciones técnicas
y sanitarias.

Pero
también tenemos constituyentes que parecen no estar a la altura. Chile
dio una misión clara: construir una propuesta de Nueva Constitución, esa
misión debe cumplirse con transparencia, participación ciudadana y
mecanismos de información permanente. Hay quienes quieren que le vaya
mal a la Convención, sólo es cosa de recordar las palabras del recién
asumido Ministro Andrés Chadwick al inicio de este gobierno: “hay
proyectos que no queremos que avance, como el proyecto de Nueva
Constitución de la Presidenta Bachelet”, y quienes no quieren Nueva
Constitución, aún siendo minoría, con cualquier error forzado o no
forzado que rodee al órgano constitucional, será caldo de cultivo para
quienes ya comienzan a idear la franja del “rechazo” para el plebiscito
de salida.

Es
imperante de que la semana que viene la Convención inicie su discusión
de fondo, con esto no quiero decir que deba omitirse de temas políticos
contingentes, como lo hizo esta semana, sino que la contingencia no debe
ser su foco principal, su foco es el Chile de los próximos 50 años, y
la prospectiva, la visión de futuro y el diálogo permanente van a ser
fundamentales para su éxito.

Que
le vaya bien a Chile, que le vaya bien a los Constituyente y que le
vaya bien a la Convención. Pero insisto, hay que cuidarla. El prestigio
ciudadano que tiene es grande, pero nada asegura que eso se mantenga en
el tiempo, todos debemos cooperar a aquellos, pero quienes la integran
tiene una primera responsabilidad.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS