Quién podría poner en duda que todo está “patas pa´arriba”… Nos enteramos que los líderes del Partido Socialista se volvieron capitalistas, invirtiendo sus recursos en acciones de empresas varias, al mejor estilo del candidato que ellos repudian y critican por haber hecho su enorme fortuna de esa misma manera; y lo peor de todo, en empresas de la más baja calaña, como esa… Sí, esa misma, la que fue arrebatada al Estado de Chile para entregársela al yerno aquel, otras que debían ser reguladas por el Gobierno, autopistas, sanitarias… Mismas que cuanto más aumentaban los precios, más utilidades obtenían, y más ingresos para el partido que, teóricamente, aborrecía el capitalismo y el neo liberalismo despiadado. Lo siento mucho por los miles de militantes del socialismo, que han creído en sus líderes, los mismos que han estado a la cabeza de esas maniobras, los que hace poco más de 40 años nos decían que creamos en una nueva sociedad, un líder del MAPU hoy más capitalista que el más recalcitrante amante del dios dinero… Y como si esto fuera poco, eludiendo el impuesto a las ganancias, como aquellos que tienen sus fortunas en paraísos fiscales, y sin olvidar que uno de aquellos cayó como guatapique cuando quiso ser candidato a presidente.
Ahora como que nos vamos enterando que no hay diferencia entre unos y otros. Que está todo revuelto, lo demuestra además la vergonzosa actuación de algunos, varios, miembros de Carabineros, rateros que aprovechándose del poder y del pésimo control interno, le metieron la mano al bolsillo del pueblo de Chile, que clama por mejor salud, por mejor educación, por viviendas; y estos frescos coludidos con funcionarios que debían controlarlos, manotearon a diestra y siniestra, hasta con los gastos reservados. Si en el caso anterior, dije lo siento por los militantes socialistas de pueblo, de base, por ser engañados, en este caso lo siento por los miles de carabineros que hacen su pega, que se sacrifican, que arriesgan su vida a diario por una mísera remuneración en el mayor de los casos. Cómo estará de caótica la situación que hasta algunos bomberos, los chicos buenos, han estado metidos en escándalos de plata, también acá en nuestra región… Lamentable, pero afortunadamente los buenos son los más, y son ellos los que le sacan brillo a su institución, por sobre los malos ejemplos.
Ni mencionar a los curas y los casos de corrupción tan conocidos, afortunadamente también en esta institución los buenos curas son más, o espero que así sea. Se arma tremendo escándalo por el caso Garay, que es un pelo de la cola comparado con los comentados y otros, cuando se trata de un vivaracho que se “embarró” a otro grupo de codiciosos amantes del dios dinero que querían ganar la plata fácil, sin trabajar y sin pagar impuestos… Por mi parte, bien que se los hayan “embarrado”. Locos por dinero… Ese es el problema, la codicia, la avaricia, el aparentar lo que no se es, vivir como no corresponde, y así escucho a un candidato joven, sociólogo, de pelo largo, como éramos hace casi 50 años, diciendo que hay que refundar el país, y me parece estar mirándome en el espejo del pasado. Me pregunto qué paso en este casi medio siglo que los soñadores quedaron enredados en la codicia y en los bolsillos ajenos, supongo que una falta de fe y la compra de una mentirosa verdad… Que el dinero todo lo logra… Falso, al final la vida igual te va a pasar la cuenta, ladrón, corrupto, mentiroso y aprovechador del pueblo, que te haces pasar por lo que no eres ni mereces. Miremos hacia adelante, aunque a los soñadores nos quede poco tiempo, y luchemos por refundar nuestro país.