Llevamos
meses esperando la conexión definitiva a la Fibra Óptica Austral. En
pandemia, el internet ha sido un arma fundamental, pero en Magallanes no
la hemos sabido aprovechar de la mejor forma porque trabas burocráticas
retrasan la puesta en marcha.
Es
necesario ser más solidario con las regiones que luchan por su
integración territorial y esta disposición de los gobiernos no se ha
visto del todo reflejada y es por eso que desde la zona más austral los
tildamos de centralistas. Necesitamos que se nos solucionen los
problemas existentes, ya que la gente que vive en las zonas extremas del
país requiere de usufructuar de los adelantos que la modernidad ofrece a
todos los habitantes del mundo. Magallanes, como región, y la
Patagonia, como un territorio alejado del continente, merecen también
una atención preferencial por parte de los organismos del Estado, ya que
a cada instante están haciendo patria y no les queda otra alternativa
que seguir luchando y aferrándose a su medio con la escasez disponible y
lo que la naturaleza les ofrece, por lo tanto, la subsidiariedad del
Estado en muchos aspectos es vital para la población y en consecuencia
son problemas de primera necesidad.
En vista de esta realidad -que se ha
visto incrementado en la pandemia- diferente a los que los citadinos
tenemos, se debe mejorar la sintonía para ayudarnos como región aislada
del resto del país y donde todo lo que se necesita para sobrevivir es
bastante más caro en relación con lo que sucede en otras regiones.
Por
eso, se insiste en la necesidad que haya un sueldo regionalizado
superior al que existe en todo el país y este mayor ingreso permita a
todos los trabajadores y sus familias, solventar los altos costos de los
productos que llegan a la región por diferentes conductos, y así,
puedan vivir en forma más digna.