Desde hace casi un año, nunca en la historia de nuestro país los chilenos habíamos estado tan interesados en las noticias. Estudios especializados en medios de comunicación señalan que tras el estallido social del 18 de octubre pasado, nunca en la historia de Chile la gente había estado tan interesada en noticias. Las noticias son la historia escrita en presente. Con la noticia convivimos a diario, pero hay que tener responsabilidad en la información. La pandemia del Coronavirus ha significado cambios relevantes en la percepción y evaluación de los distintos medios de comunicación y las redes sociales. Una encuesta efectuada por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas en conjunto con Cadem permite contrastar las calificaciones dadas a las distintas plataformas entre enero pasado —en pleno desarrollo de la crisis social que aún afecta a nuestro país— y cuando la situación sanitaria se transformó en la principal preocupación de todos los chilenos y del mundo. En los resultados, el estudio señala de una revalorización de la labor informativa de los medios tradicionales —como la televisión y la prensa escrita, con sus respectivas plataformas digitales—, en contraste con una caída de las redes sociales, cuya importancia parecía haberse exacerbado a propósito de los hechos ocurridos a partir del 18 de octubre. Las principales conclusiones de la encuesta de la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas y Cadem señalan una mejor comprensión por parte de la ciudadanía respecto de las limitaciones de las redes sociales como canal informativo y el valor, en cambio, de un ejercicio periodístico profesional que asume la responsabilidad por sus contenidos. La masificación de noticias falsas que los consultados dicen encontrar en las redes sociales parece ser un factor esencial para explicar este cambio. Por eso, en un escenario de pandemia, en el que apremia la necesidad de información certera y especializada, pierde valor para los ciudadanos la oferta de una comunicación supuestamente no mediada. Por eso es fundamental privilegiar los medios establecidos, con profesionales que hagan de la noticia y la información seria y validada una forma de vida y de traspaso a la comunidad.