Esta
semana nos enteramos del retroceso a fase 1 de las tres ciudades más
grandes de la región. Lamentablemente esta situación era esperada por
cada uno de los magallánicos y magallánicas; varias veces el ministro de
Salud, Enrique Paris, nos advirtió del considerable aumento de casos en
las ciudades de Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir.
Después
de un mes en Fase de Transición nuestra ciudad vuelve a cuarentena, sin
duda una situación que no es grata para nadie, especialmente para el
comercio establecido, las pymes y los emprendedores del rubro
gastronómico y turístico.
Volver
a cuarentena no es algo sorpresivo, sino más bien es producto de una
serie de situaciones que contribuyeron a que llegáramos a esta nueva
realidad. La escasa fiscalización y la proliferación de fiestas
clandestinas son una gran arista en el retorno a fase 1 de la región.
Tristemente escuchamos en reiteradas ocasiones la denuncia de la
realización de eventos sociales en lugares cerrados que superaban
ampliamente el aforo permitido. Estas conductas son totalmente
repudiables y producen decenas de contactos estrechos que muchas veces
terminan siendo casos positivos para Covid-19.
Lo
que acabo de mencionar en el párrafo anterior demuestra que muchos
pagan el precio de la irresponsabilidad de otros. Producto de estas
fiestas y el actuar poco solidario de este aislado grupo volvemos
nuevamente a cuarentena total, teniendo una fuerte repercusión en el
sector productivo, turístico, gastronómico y comercial. Sin olvidar el
fuerte impacto en la salud mental de muchos vecinos y adultos mayores
que sí cumplen las recomendaciones y permanecen en sus casas durante la
cuarentena.
Estas
personas poco empáticas representan lo que no debemos hacer en esta
pandemia, pero por otro lado no debemos olvidar felicitar a las personas
que son conscientes de la realidad que vivimos y respetan a los demás.
Hoy
más que nunca es fundamental pensar en el prójimo y contribuir con la
sociedad vacunándose, respetando las medidas de autocuidado, el
distanciamiento físico, el lavado de manos y tantas otras medidas que
recomiendan los profesionales de la salud. Sumado a eso, es primordial
fortalecer la fiscalización para que logremos la disminución de
movilidad y salgamos rápidamente de cuarentena. Como alcalde seré
enfático en solicitar mayor fiscalización por parte de la autoridad
sanitaria y las fuerzas de orden.
Llevamos
más de un año en pandemia y mientras más personas se comprometan con su
entorno y la sociedad, más pronto lograremos salir de todas las fases,
consiguiendo con la ayuda de todos la tan ansiada inmunidad de rebaño y
la posterior normalidad. Únicamente les pido un último esfuerzo para
salir de esta triste realidad.