El
océano es muy diferente a lo largo y ancho del planeta, no obstante, se
reconocen grandes regiones con condiciones ambientales parecidas. Estás
regiones representan “cinturones” que rodean el planeta, por ende,
latitudinalmente tienen ubicaciones parecidas. De tal forma que tenemos
la región marina tropical, subtropical, templada y fría. Las condiciones
ambientales de cada región están muy relacionadas con la biodiversidad
que albergan. Aunque hay especies con capacidad para habitar regiones
con ambientes muy distintos, como es el caso de las ballenas. No
obstante, muchos organismos marinos se encuentran restringidos a su
región marina de origen, pues no pueden tolerar las características
ambientales que se encuentran en otras regiones. Sin embargo, las
alteraciones fisicoquímicas en el océano, atribuidas al cambio
climático, suceden con tal rapidez que las zonas templadas y frías, se
están tornando más benignas para la migración de organismos con
afinidades tropicales. Esto significa un auténtico choque de mundos,
pues los organismos de los trópicos son muy diferentes a los de los
polos. La migración de la biodiversidad tropical hacia las regiones
marinas templadas y frías, se le conoce como tropicalización polar. La
temperatura y la acidificación, factores asociados al cambio climático
están afectando al océano en este instante (¡y lo seguirán haciendo!).
No obstante, existen muchas más afectaciones en curso, cuyas
consecuencias en la biodiversidad marina aún no podemos anticipar con
claridad. Los reportes más recientes del IPCC (Panel Intergubernamental
del Cambio Climático por sus siglas en inglés), reconocen que la
actividad humana ha provocado un aumento de 1.1 °C en la temperatura
promedio del planeta desde mediados del siglo XIX. En el mejor de los
casos, toda vez que logremos un cambio cultural y energético veloz y
contundente, se podría limitar el aumento a 1.5 °C para el final de este
siglo. Pese a ello, la situación actual es crítica. Entre algunas
consecuencias actuales en el océano están: la desaceleración en las
corrientes oceánicas y mayor deshielo en glaciares y polos. Esto
afectará a millares de especies, desde los corales hasta nosotros. La
tropicalización polar no tiene buenos augurios para la biodiversidad de
las latitudes polares. Las especies de afinidad tropical suelen ser
excelentes competidores, por ende, acaparan los recursos con facilidad
(algo así como “egoísmo”) y crecen rápidamente. En los trópicos, la
competencia es intensa y cruel, así que sus habitantes deben ser fieros
competidores. Por el contrario, las especies en ecosistemas polares,
suelen llevar una vida más pausada, en la que las bajas temperaturas y
la intensa fluctuación estacional generan organismos con ciclos de vida
prolongados y de crecimiento estacional. Adicionalmente los trópicos
rebozan en patógenos, cuya habilidad infecciosa es extraordinaria. La
biodiversidad polar es muy vulnerable a la migración de estos patógenos,
puesto que no los conocen, es decir, no tienen historial inmune que les
defienda ante una potencial infección. La migración de patógenos es un
proceso en curso, bien documentado en las latitudes elevadas del
hemisferio norte, como en Alaska (McLaughlin y colaboradores 2005) o en
la región norte del océano Atlántico (Vezzulli et al. 2016). La
tropicalización de los polos es un proceso en curso que no se puede
detener, sin embargo, el constante monitoreo de los cuerpos de agua
podría ser un recurso preventivo poderoso. Monitorear los cambios que
ocurran en la región de Magallanes es un foco prioritario para la
detección temprana de organismos de afinidades tropicales,
potencialmente peligrosos. En el Centro Regional de Investigación
fundación Cequa, se colectan muestras de agua de diferentes partes del
Estrecho de Magallanes, con el fin de caracterizar su biodiversidad
actual y a futuro. Con ello, el CEQUA se posiciona como centinela de la
biodiversidad de Magallanes y suma a los centros de investigación que
contribuyen en la temática, con el importante objetivo de determinar la
severidad de la tropicalización en la región.