TVN: Aunque la mona vista de seda, mona se queda

El canal público Televisión Nacional de Chile (TVN) hace mucho tiempo ha venido dando a “conocer” sus significativas perdidas en materia económicas, al parecer, los números no dan. En los últimos días fue el propio Francisco Vidal, presidente del directorio del canal en cuestión, quien señalara la “brillante idea” de solicitar un crédito bancario con aval del Estado para continuar con las operaciones hasta el 2026 en el intertanto que avanza el proyecto de ley alojado en el Congreso para modificar el financiamiento del canal, una ironía, considerando que dicho canal arrastra pérdidas por $13.797 millones según la medición de septiembre y que ha sido pública, por tanto, aunque el “canal” quiera mostrar viabilidad, parece que tuviera los días contados y el funeral se continua prolongando injustificadamente, o bien, las ideas y replanteamientos resultan ser meros espasmos de ocurrencias. 

 Primero, fue durante la segunda parte del siglo XX que la televisión aparecía en Chile como una gran posibilidad de integrar a toda la población a la vida social, cultural y política del país. Con esa inspiración, se comenzó a gestarse la creación de Televisión Nacional de Chile, TVN, un canal estatal hasta nuestros días. En el año 2018, con fecha 3 de abril, se suscitó la publicación de la Ley N° 21.085 que introdujo una serie de modificaciones a la Ley N° 19.132 respecto del funcionamiento de TVN. Se estableció el desarrollo de un instrumento de planificación por parte del Directorio, denominado “Compromiso para el cumplimiento de la Misión Pública”. Los espacios para replantear la gestión y organización del canal han sido múltiples a lo largo de su historia, por ende, no es nueva la situación que atraviesa en el presente tiempo la señal estatal y los deseos por configurar cambios oportunos. 

Segundo, en conversación con la Radio Universidad de Chile, Francisco Vidal explicó las causas que han propiciado estos problemas de financiamiento. Este señala lo siguiente: “TVN es un caso único en el mundo de la televisión pública, muy propio de nuestras particularidades de la transición. Cuando se envió el proyecto para instalar un canal público, la oposición, la derecha con mayoría en el Senado, además de los parlamentarios vitalicios, generó una condición, le damos los votos siempre y cuando este canal público sea autofinanciado, es decir, sin ningún peso del Estado, eso es lo inédito en el mundo”, relató. Además, agrega algunos elementos claves a la hora de la discusión estatal y pública, este comenta lo siguiente: “¿Qué significa un canal autofinanciado? Que a sus 32 años de existencia, no ha recibido un solo peso del Estado, esto lo digo porque hay una cantidad de ignorantes que con nuestros impuestos se financia, y no, hasta ahora ni un solo peso del Estado ha ido a TVN para su gasto corriente“. Cabe señalar que el propio Francisco Vidal ha dicho que el primero en “salvar” TVN fue el expresidente Sebastián Piñera, lo cual, para Vidal, es símbolo de “soluciones” en el pasado, donde, entre paréntesis, ya se visibilizaban conjeturas y problemas asociados al canal enunciado. 

Tercero, en más de una ocasión el militante del PPD (Francisco Vidal) ha señalado que si los chilenos y chilenas quieren que Televisión Nacional sobreviva a este problema, se deben hacer cambios profundos en materia de presupuesto, no quedando más alternativa que de forma permanente destinar un 0,01 del presupuesto de la nación a estos ítems. Entonces, las preguntas, críticas y desafíos parecen amplificarse sustantivamente dado los hechos inscritos, por consecuencia, algunas reflexiones nos podrían servir para pensar el contexto de un canal que poco a poco se sigue hundiendo. Por ejemplo, ¿Es TVN un espacio realmente indispensable para ser considerado en el presupuesto anual del Estado de Chile? ¿Qué sucedería si dejara de existir la televisión estatal y sólo hubiese canales privados? ¿Será un tanto “paranoico” el sentir de Francisco Vidal al insistir en mayor presupuesto cuando por definición el canal viene con pérdidas hace mucho tiempo? ¿Qué pensará la ciudadanía chilena frente a la flamante “idea” de solicitar un préstamo estatal para intentar sacar del lodo cenagoso a TVN considerando que existen problemas de política pública mucho más importante que, dicho sea de paso, también arrastran “perdidas” de tiempo, calidad y servicio para múltiples chilenos en términos generales, por ejemplo, salud, educación, vivienda, etc.? Tal vez, estamos en presencia de un burócrata que ve el fin apocalíptico de la señal estatal, o bien, como la izquierda siempre recurre al Estado para gastar y gastar, esta no sería la excepción a la regla, pero, cuidado, aunque se trate de fortalecer y blanquear la situación de TVN y sus pérdidas económicas con el deseo de “recuperarse”, la premisa hace rato está echada, esa que se delimita bajo la siguiente frase; “aunque la mona vista de seda, mona se queda”. 

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS