Última Esperanza y la pesca artesanal

Nuestra provincia siempre ha estado muy relacionada al mar y sobre todo a la Pesca Artesanal, ya que sus familias, el comercio y el desarrollo de esta antigua actividad sin duda fueron los cimientos de esta población que se radico a orillas del río Natalis.

Cuando caminamos por la ciudad de Puerto Natales, quizás no resulta difícil pensar que no hace mucho existían muchas calles de tierra y de eterno barro, o quizás más difícil nos resulta pensar que las carretas eran un vehículo natural de esta zona. Solo basta con preguntar a nuestros familiares o vecinos, como era el Natales de antaño, la ciudad que daba trabajo en el mar y en la montaña.

La pesca artesanal tiene una gran particularidad, es una apuesta al futuro, es apostar a ganar o perder, son tres o cuatro familias que pueden cosechar o caer en desgracia al perder a un integrante en condiciones inhóspitas. 

Pocas son las veces que vemos artículos de la pesca artesanal en los medios que no sean relacionados por malas noticias, pero hay varios aspectos que la gente de mar aporta a la sociedad y que paso a describir en las próximas líneas. Son los pescadores los que, si sus medios lo permiten asisten a cualquier accidente marítimo, aéreo o medio ambiental, hecho que en nuestra región hemos podido apreciar lamentablemente en más de una ocasión. Los pescadores mantienen viva nuestra soberanía y recorren nuestra zona económica exclusiva con su pabellón nacional con orgullo en lo más alto de su embarcación, dando testimonio de la soberanía efectiva que cada chileno está llamado a ejercer. La familia de la pesca artesanal es una parte importante de la cadena de valor de localidades que sin la venta de productos del mar no tendrían las mismas oportunidades, comunidades aisladas, que por medio del esfuerzo recolectan algas, mariscos y capturan recursos pelágicos, con esto activan la economía y llevan desarrollo y sustento a localidades en donde nadie desea invertir.

Siempre me he preguntado qué inversión se puede hacer en los canales y en el mar, algo similar a cuando el Estado pavimenta y mejora las autopistas en beneficio de todos, una parte en la señalización marítima, pero queda algo por cubrir, apoyar a su gente, mejorar sus condiciones, conocerlos más y comprar sus productos, y aún estamos al debe. Nunca debemos olvidar que Puerto Natales fue el producto de un gran pilar que fue aportado por la pesca artesanal, una pesca con raíces chilotas y de nuestros pueblos originarios que se debe agradecer y reconocer siempre, que somos y seremos siempre una ciudad puerto.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS