Ultraincompetentes, ultraignorantes y ultraodiosos

Ultra
se define como “en grado extremo” o “más allá de”. La izquierda y el
centro, utilizan este prefijo para referirse a la derecha. Nunca lo
utilizan para referirse a la ultraizquierda, que es donde hoy se
posiciona el gobierno de Boric. Pero además de ser de ultraizquierda,
este gobierno se caracteriza por la ultraincompetencia de sus miembros.
El incompetente se define como “aquel que no tiene la capacidad
suficiente para hacer cierta cosa, especialmente un trabajo, o para
ocupar un determinado puesto”. Los líderes de este gobierno hablan mucho
y concretan poco. No tienen competencias para gestionar y para
ejecutar. Recursos han tenido, y de sobra, como para comprar lencería,
ropa y comida, a través de fundaciones truchas. También han sido
incompetentes para asegurarse que ladrones de overol, no ingresen “como
Pedro por su casa” a ministerios y edificios públicos a robar
información relevante. Incompetentes para lograr que el país crezca,
para que no sigan ingresando ilegales y para controlar la delincuencia y
el crimen organizado. Son incompetentes pues no tienen exp
eriencia
trabajando y la mayoría ha vivido de la política y del Estado. En el
sector privado, el incompetente no accede a cargos relevantes, pues el
proceso de selección desnuda su incapacidad. En España para acceder a
cargos públicos se debe presentar y aprobar “oposiciones”, las que
implican mucho estudio y mucho conocimiento. Mientras más importante es
el cargo, más difíciles son las oposiciones. En Chile, los incompetentes
campean por edificios públicos, circulan en camionetas del Estado y
nadie mide realmente su desempeño. Los amigos del presidente tienen
privilegios y a pesar de sus errores, rara vez “pierden la pega”. Si los
errores cometidos son enormes, está el plan B, llamado ONU y coligadas.
Peñailillo, Arenas, Urrejola o Michelle son algunos de los ejemplos que
lograron el privilegio, tras dejar el omnipotente Estado. También la
mayoría son ultraignorantes, pues estudiaron poco o nada. Algunos en la
Arcis (universidad corrupta), otros con becas Chile en algunas
universidades europeas de poco pergamino. Otros no se titularon, por
dedicarse a la lucha callejera, a insultar y atacar carabineros o a
eludir el pago del metro. Su ignorancia se percibe en sus discursos, en
su desconocimiento de la geografía y de la historia de Chile. Son
ignorantes de las formas y de las costumbres, a la hora de viajar a
otros lugares. Son ignorantes de la historia de otros pueblos y de las
buenas costumbres. Finalmente son ultraodiosos pues no quieren perdonar
ni dar vuelta la página. Profitan del dolor, su justicia es injusta y
quieren vivir del Estado y de pagos supuestamente merecidos. Estos
ultras, hoy nos gobiernan, impidiendo que el General Manuel Baquedano
vuelva a su sitio, indultando terroristas y entregándose a los dictados
de la ONU. En este contexto es difícil avanzar. No reconocen las dos
últimas derrotas en las urnas y pretenden imponer su visión de la
sociedad de manera “democrática”, pero si eso no resulta, van por la vía
armada. A Boric se le ve ultraconfundido, entre voltereta y voltereta
con una parte de él en contra del capitalismo. Lo que sí, es que la
mayoría está ultraconvencido que la caja fuerte no aparecerá, al menos
lo que estaba adentro. Tampoco caerán presos lo
s
delincuentes del estallido, ni los ladrones de dineros del Estado vía
fundaciones. Para que las cosas mejoren, debemos estar ultraclaros que
ellos no dialogan, no ceden y habrá que derrotarlos en las urnas
nuevamente. Lo peor es que además son ultraflojos, nunca han trabajado
mucho y menos estudiado. Son parásitos del sistema. Ellos quieren
igualar la cancha con plata de otros y reduciendo jornadas laborales,
para poder pasear el perro, ver tele o dormir siesta. Es lo que tenemos
hoy. Ya vendrán tiempos mejores, pero debemos ser ultrapacientes.

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