Las
alcancías ya comenzaron a circular por calles, oficinas y provincias.
Uno de los sellos distintivos de la gran campaña magallánica ha
regresado con un nuevo desafío para sus momentáneos administradores y
para los potenciales generosos donantes.
Comenzó
la cuenta regresiva para Las Jornadas por la Rehabilitación, momento en
que las legítimas diferencias quedan atrás, para dar paso a la unidad
en busca de un solo objetivo, alcanzar esa meta que para este año
asciende a unos 740 millones de pesos.
Para
la comunidad de Puerto Williams y de la Provincia Antártica Chilena en
general, se trata de un año distinto, particularmente especial. Tal como
fue anunciado hace algunas semanas, el desafío en esta oportunidad está
en la posibilidad de iniciar prontamente la construcción de una sede
del Centro de Rehabilitación en la capital provincial.
La
reciente visita de la directiva del Club de Leones Cruz del Sur nos
llenó de alegría y esperanzas. No solo nos invitaron a participar en
esta nueva edición de Las Jornadas, también nos demostraron, una vez
más, que el esfuerzo y el compromiso tiene efectos y consecuencias
positivas reales en la recuperación de las personas en situación de
discapacidad.
El
trabajo conjunto, unido y organizado tiene sus frutos. Así es como, en
el mismo terreno cedido por el Servicio de Vivienda y Urbanismo
(Serviu), donde se proyecta la construcción de un nuevo centro, también
podemos visualizar que la rehabilitación puede ser una realidad en la
ciudad más austral del mundo.
Saber
que, en un futuro cercano, nuestras comunidades tendrán la posibilidad
de acceder a tratamientos junto a profesionales con extensa experiencia
sin tener que dejar su ciudad, sin tener que realizar largos y costosos
viajes, o verse obligados a separarse de sus familias por extensos
periodos, sin dudas que nos lleva a soñar con una mejor calidad de vida
para todos.
Eso es lo que durante los últimos treinta años ha demostrado el Club de Leones que es posible.
Claramente
no es algo improvisado ni que se haya alcanzado de la noche a la
mañana. Han sido largos años de aprendizaje y de trabajo duro que han
permitido transformar vidas de magallánicos y magallánicas.
Ahora,
en este rincón del mundo y de la región, podemos permitirnos soñar con
un espacio para la atención de unas 260 personas, en condiciones
favorables como corresponde y como se merecen los habitantes de estas
tierras.
Así
como se ha dicho en tantas ocasiones, vale la pena reiterar el orgullo
que sentimos por el Centro de Rehabilitación, sus impulsores y
profesionales que le dan vida cada día, a sus voluntarios y
profesionales, gracias a ellos podemos tener en Magallanes una
institución que se preocupa por devolverle las esperanzas a sus usuarios
y pacientes.
El
próximo 19 de octubre, será una fecha en la que deberemos poner todos
de nuestra parte. Sacar lo mejor de nosotros para poder estar a la
altura de las necesidades y de lo que significa para la región seguir
contando con los recursos y medios para que esta gran obra siga
creciendo y desarrollando la rehabilitación en cada rincón de
Magallanes.
En
Puerto Williams tenemos la misión y el deber de superar la meta de 2018
y así contribuir con quienes han inspirado esta obra que nos convoca
con más fuerza y compromiso de una manera muy especial este año para
apoyar la rehabilitación sin fronteras.