Un Chile; la casa de todos…

Este
fue el mensaje que muchos ciudadanos oímos, que muchos creyeron, pero
últimamente en la convención constituyentes somos testigos de cómo este
slogan queda en el olvido, nos dijeron es necesario una nueva
constitución para construir “la casa de todos”, la semana pasada cuando
se le consultó a la señora Elisa Loncon presidente de la convención
constituyente, cuál era la razón que la bandera cristiana no fue
considerada en dicha convención, la respuesta fue: “que no correspondía
debido a que el Estado chileno es laico y que la religión cristiana fue
“colonizadora del mundo mapuche””.

Casi
un 80% en Chile profesan la religión cristiana, casi el 20% de esta
somos cristianos evangélicos, la pregunta es la siguiente: ¿en el nuevo
Chile, en esta casa de todos, con una nueva constitución en proceso no
hay lugar para los cristianos?

¿Para estar en nueva casa “de todos” debemos pensar todos iguales?

¿En este nuevo Chile debemos todos hablar usando la “e” en cada palabra?

¿En este nuevo chile multicolor no hay lugar para los colores cristianos?

Quienes
estuvimos por el rechazo de este proceso constitucional declaramos
muchas veces que se veía venir no solo el deseo de una nueva
constitución, sino el fin de este proceso es la refundación de nuestra
sociedad, hoy ya escuchamos “dejar fuera la palabra República” para
nuestro país, hemos escuchado que es necesario cambiar la bandera, el
himno y el escudo nacional, no solo la constitución.

Existe
un espíritu beligerante y totalitario, al imponer ideas como que
algunas personar tienen un grado de autoridad superior por su rol en su
comunidad, dejando de lado el espíritu democrático, sin considerar que
los ciudadanos eligieron a la gran mayoría de los 155
constitucionales, en proceso republicano y democrático.

Olvidando
la primera frase de nuestra actual constitución que declara que todos
lo seres humanos en chile son libres e iguales en dignidad y derechos.

Olvidando que en chile existe el derecho de libertad de conciencia y profesión de fe y religión.

Un
ciudadano elegido en democracia por la ciudadanía para el servicio
público, NO es elegido por su título profesional u oficio comunitario, o
rango eclesiástico, sino son escogidos por ser ciudadanos de chile para
representar a quienes le dieron el voto de confianza para tal cargo.

Desde
la mirada ciudadana me parece que la gran mayoría de los miembros en la
convención constitucional, no entienden todavía para que fueron
escogidos, hasta aquí no vemos avances en el cometido de su función.

Somos
testigos que con este proceso constitucional se dejaron fuera las
demandas sociales, se dejaron fuera o de lado las prioridades de la
sociedad, motor por el cual se explicó la gran manifestación y la
llamada explosión social; ¿Qué pasó hoy ya no es necesario mejorar la
salud, las pensiones y jubilaciones?

Estimados
lectores y magallánicos, siempre me pareció que este proceso no
llevará un buen camino, que este proceso se extenderá sin dar la
verdadera respuesta a las demandas sociales, existe un grupo de varones
y mujeres dispuestos a trabajar por el bienestar común de todos los
ciudadanos chilenos y migrantes en esta larga y angosta faja de tierra,
con pena y vergüenza veo como se pierde el tiempo, como los 155
ciudadanos en la C.C. se aumentan las dietas y comisiones, como cada día
es un penoso y lamentable espectáculo, dejando de lado todos los
eslogan de su campaña; Un chile nuevo, mas inclusivo, de todos y todas,
una casa para todos, un Chile multicolor etc. Hoy de eso no se
vislumbra nada, me preguntan por qué tan fatalista, por qué tan
negacionista? ¿Qué veo, solo lo malo?, la vida, mi labor social y
profesión me ha enseñado a que los seres humanos somos egoístas,
mentirosos y nos engañamos a nosotros mismo, somos idealistas y
utópicos, somos vulnerables a las luces y cantos de sirenas. Somos seres
humanos todos.

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