Un nuevo ciclo para regiones

Este
2021 ha sido un año marcado por el inicio de una serie de proceso
democráticos e institucionales que hasta hace algunos años eran
simplemente una utopía.

Ya
hemos dedicados varios espacios a la convención constituyente que,
lamentablemente, en sus pocas semanas de funcionamiento, ha hecho más
noticia por los desencuentros, problemas de instalación, frases poco
afortunadas, toma de atribuciones que nos les corresponde entre otras
situaciones.

Pero
independiente de todo lo que hemos visto, esta semana se dio inicio a
una nueva etapa en los gobiernos regionales con la instalación de los
gobernadores y el cambio del intendente al delegado presidencial.

Es
un hecho histórico, sin duda alguna, pero que también tiene algunas
sombras porque es necesario que, si vamos a darle el inicio a una
institución tan importante, debe tener claras sus funciones,
atribuciones, sus presupuestos y competencias.

Cuando
en el gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet se presentó esta
idea, siempre la principal crítica fue que el proceso de creación de la
figura del gobernador regional, iba a ser prácticamente una figura
decorativa porque se estaba creando un nuevo cargo casi para arreglar
“la carga en el camino”.

Con
el paso de los meses – y luego de ser aprobado el proyecto – iniciamos
un trabajo muy importante con la Subdere y los propios gobiernos
regionales para que la llegada de los nuevos gobernadores tuviera la
sintonía que necesitamos justamente en las regiones – en especial las
más extremas como la nuestra – porque estábamos bajo una figura que
apunta justamente a lo que nosotros buscamos: mayor descentralización y
poder en la toma de decisiones.

Poco
a poco se ha ido mejorando el panorama en este sentido y ya podemos ver
que nuestras autoridades regionales tienen a lo menos, una mínima luz
en el camino.

Quizás
si esta columna la lee una persona que nació, ha desarrollado toda su
vida en la capital y nunca ha vivido en regiones, difícilmente podrá
entender el sentido de pertenencia y los problemas que muchas veces
sufrimos quienes estamos alejados del centro del país.

La
pelea por especialistas médicos, mejoras en la conectividad, un cuartel
policial o un cesfam, puede parecer solicitudes obvias para quienes
están en el centro del país pero que, para los habitantes de regiones
extremas como la nuestra, en muchas ocasiones, se transforma en una
tarea titánica para lograr la consecución de fondos que permita
concretar alguna obra determinada.

La
presencia de gobernadores regionales nos debe permitir avanzar en la
tan ansiada regionalización, pero una real y efectiva, y no el eslogan
del que ya hace muchos años venimos escuchando y que en demasiadas
ocasiones ha quedado en eso, en un simple anuncio.

Y
como de descentralización se trata, hoy estaremos votando en las
primarias presidenciales y espero haya una amplia participación
ciudadana. Tenemos que ser capaces de construir un Gobierno de cara al
futuro, ya que Chile no es el mismo de años atrás, necesitamos que en
las nuevas directrices se ponga real énfasis en la importancia que
tenemos las regiones.

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