“¡El pollo, llegó el pollo…! Escuché que una señora gritaba por una calle de Arica y al instante muchas mujeres concurrieron raudas al local comercial donde se vendía el producto, que era muy escaso y llegaba sólo de tanto en tanto. Mi madre me llevó con ella para comprarlo. El negocio estaba repleto y recuerdo que repartían uno por persona. Este hecho específico era normal y cotidiano en los días en que gobernaba la Unidad Popular. En esos años de gobierno socialista se llegó a vender sólo un kilo de pan por familia. Recuerdo la angustia que me causaba siendo niño, el que mi madre me hiciera hacer fila yo solo en una cola para comprar pan, mientras ella hacía otra cola para adquirir algo más, pues nuestra familia se componía de seis personas.
Recuerdo además la violencia diaria que se vivía en la calles de la ciudad. Mis padres trabajaban en el centro de la ciudad y nosotros estudiábamos también en el centro. Las protestas, los enfrentamientos entre chilenos, la crispación que se vivía en esos años era algo que a un niño no le era indiferente. El dinero chileno por otro lado, el escudo, estaba muy devaluado, según podía escuchar de las conversaciones de los mayores. Algo especial también se me viene a la memoria: Salvador Allende anunciaba por televisión al país que sólo quedaba harina para dos días.
En el dormitorio que ocupábamos los tres hermanos había una foto gigante de Eduardo Frei Montalva, por quien mi madre había hecho campaña unos años antes. Y había también otra foto puesta en la pared de Radomiro Tomic, candidato presidencial de la Democracia Cristiana para 1970. En esos años ese partido era la esperanza que mucha gente tenía para frenar el avance de la izquierda. Mi madre era de aquellas personas que votaban a tal partido con esa esperanza. Después del golpe militar la escuchaba indignada reclamando la entrega del gobierno a Allende por parte de la Democracia Cristiana. Fue algo con lo que nunca estuvo de acuerdo y le molestaba especialmente ese hecho. A partir de los años noventa nunca volvió a votar por un candidato de ese partido.
A casi dos meses de cumplirse 50 años de los sucesos ocurridos el 11 de septiembre de 1973, cada persona que vivió esos días tiene recuerdos imborrables. Mucho se ha contado de los años posteriores a esa fecha, pero se ha contado menos de los años que la gente común y corriente vivió durante la administración de la Unidad Popular. Uno de ellos ocurrió el 22 de agosto de 1973 cuando por mayoría la Cámara de Diputados emitió un acuerdo por el cual en los hechos denunció la inconstitucionalidad e ilegalidad con la estaba actuando el gobierno de Salvador Allende. En su parte resolutiva primera señala lo siguiente: “Representar a S.E., el Presidente de la República y a los señores Ministros del Estado miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la República que entrañan los hechos y circunstancias referidos en los considerandos Nºs 5º a 12 precedentes” (sic). En los considerandos referidos acusaba la violación a diversas garantías constitucionales como la libertad de prensa, de enseñanza; el derecho de propiedad; la protección de organismos sediciosos por parte del gobierno; la detención de personas por motivos políticos; etc. Era un largo listado de hechos que atentaban gravemente el orden constitucional.
Estos son algunos recuerdos de niñez. Hechos vividos en primera persona. Sucesos que deben ser contados para que nunca más vuelvan a ocurrir.