Se
supone que la época estival es para descansar. Las vacaciones están en
la mente de las personas en general. Es un periodo creado para reponer
fuerzas; dejar de alguna manera lo pasado y comenzar el año con renovado
optimismo. Hasta no hace muchos años atrás, el verano para efectos
políticos apaciguaba las discusiones y las preocupaciones. No se hablaba
tanto de temas políticos. Los políticos estaban de vacaciones y las
vocerías parecían como más livianas. Como que todo se quería dejar para
marzo. Pues bien, con especial fuerza desde el estallido delincuencial,
esto cambió. Ya no tenemos descanso. En las noticias no se deja de
hablar de temas políticos espinudos. El ciudadano entonces sigue
bombardeado de noticias políticas. Ya todo es política.
Como
hemos venido comentando en este espacio los favores gubernamentales
siguen siendo un baldón para la sociedad. Ciertamente no provocada
directamente por ésta, pero al final, los pueblos tienen los gobiernos
que se merecen. Este gobierno ha entregado pensiones de gracia a
condenado por delitos de estafa, tráfico y microtráfico de
estupefacientes, producción de material pornográfico infantil, abuso
sexual, robo con violencia, homicidio, lesiones en contexto de violencia
intrafamiliar, entre otros. Este hecho ha sido constatado por la
Contraloría General de la República. Y como era de esperar, el actual
gobierno responsabiliza al gobierno anterior por este hecho. Es insólito
derivar esta responsabilidad a otros, pero bueno, cuando no es Pascua
en diciembre, como decía mi abuelita.
Entonces
tenemos que este gobierno ha favorecido con pensiones de por vida, a
delincuentes. El mérito de tan notables y dilectos personajes fue ayudar
a aupar a quienes ocupan el poder para que estén donde hoy están. Había
que quemarlo todo y de esa manera, con un fuego “purificador”, entrar a
otra etapa en la vida nacional. Había que refundar el país. Entonces la
primera línea, homenajeada por la Convención Constitucional, eran los
héroes que requerían recompensa. Y este gobierno en agradecimiento por
los servicios prestados, le metió la mano al bolsillo de los más
necesitados y les dio un dinero mensual. Cuesta creer estos hechos.
Cuesta entender el porqué el país está pagando a delincuentes, según
constató la Contraloría.
Por
otro lado, mientras algunos rasgan vestiduras por las pensiones para
los adultos mayores, resulta que por obra gracia del gobierno, se
aseguró a algunos pensiones de por vida por quemarlo todo. Lo que
escribe con la mano, lo borra con el codo. Lo mismo ha sucedido con los
indultos presidenciales. Mientras promete atacar la delincuencia,
indulta y deja libre a delincuentes que les ayudaron a estar hoy en el
gobierno.
Algunos
en el oficialismo critican estos hechos. Sin embargo, el tono y el tipo
de condena recuerdan mucho a lo que decían cuando el vandalismo
campeaba a partir de octubre del 2019. Lo condenaban, pero… Hoy
nuevamente están los peros. Entonces ya relativizan estos graves hechos.
Ponen el acento en los derechos humanos, cuando su gobierno está
pagando pensiones a abusadores sexuales, productores de pornografía
infantil, condenados por violencia intrafamiliar y otras perlas de ese
tipo. Quieren desviar el asunto, para alivianar la entrega tan
repudiable y ominosa de pensiones de gracia. Es el chantaje moral
típico: lo importante son los derechos humanos, nos dicen; no que el
gobierno les dé dinero a abusadores sexuales. Me parece que el verano
seguirá sin descanso.