Una derecha decente

El profético Santos Discepolo escribió el tango Cambalache en la inspiración del desplome moral consecuencia de la crisis gatillada a nivel mundial con la depresión iniciada en 1929.”El mundo fue y será una porquería, en el 506 y en el 2000 también”. Se refería al año de la caída del Imperio Romano de occidente en la primera fecha, y la anticipaba y  homologaba a la segunda aunque quedo corto solo 20 años, dos puntos de inflexión de la Historia. Igual que el 506 el 2020 el orden mundial termina de derrumbarse, la agonía fue de décadas, y durara años mas sin duda. Pero el mundo cambio para siempre aunque nadie se atreva a decirlo o prefiera ignorarlo. Lo único que no cambiara ni aun con la época, por mucho que entremos a una nueva “edad media” llena de miedos, enfermedad y barbarie, serán los valores trascendentes, comunes a todos los hombres, tiempos  y lugares, derivados de una moral esencial y nunca relativa, impresa en el corazón y mente de hombres y mujeres.

En tiempos de desconfianza absoluta-nadie podría decir que se confía en las autoridades que hoy tenemos-es la salvaguardia de  valores lo que puede sostener a nuestra nación e impedirle desaparecer, y su promoción  como tales y a través de la practica efectiva, lo único que nos puede sacar del atolladero en que nos estamos hundiendo. Porque debe tenerse claro que nadie discute sea de izquierda o derecha, que estamos en medio de una crisis política, económica, institucional, social, pero la mayoría soslaya que antes y en la raíz de todas ellas hay una decadencia valórica y moral gigantesca. Por consiguiente enfrentar las crisis y superarlas exige reconocer la decadencia .Es por eso que se ha planteado la urgencia que las fuerzas políticas se vuelvan al rescate valórico. Una nación puede empobrecerse y después recuperarse, pero una nación corrupta y envilecida esta condenada al lodo y la extinción. Corresponde a los sectores denominados de “derecha” recuperar y cautelar los valores esenciales del ethos nacional: Patria, impedir   que el globalismo nos haga desaparecer; libertad que permita a cada individuo cumplir el propósito de su vida; familia, porque es el hábitat básico de todo ser humano y la base del resto de la sociedad; identidad cultural, pertenecemos a la civilización cristiana occidental y somos herederos de su cultura. El Estado esta al servicio de la nación y no al revés; a la función publica se va a servir y no a ser servido, rechazar toda forma de corrupción y propugnar la ley y el orden como forma de organización societaria. El mejor Estado es el mas pequeño y eficiente, que apoye a los individuos y no los esquilme. La regla o Estado de Derecho es la norma esencial de convivencia, el derecho de cada individuo termina donde comienza el de otro. La sociedad debe propender a que la función publica sea ejercida por personas integras y capacitadas, desechando la mediocridad que hoy nos ahoga; la democracia como forma de gobierno y de convivencia  que solo funciona cuando los mas eligen a los mejores, no a los peores. Creo que estos son los elementos esenciales que configuran las posturas calificables “de derecha” no importa el partido o grupo, y es lo que debe decantarse en estos tiempos de confusión y caos de manera de no caer de nuevo en lo mismo que nos esta destruyendo. Ahora veremos si “los partidos de derecha “ están a la altura o seguirán cubriendo la corrupción y desvarío de sus filas.

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